Xi Jinping llevó a los BRICS una agenda de paz, reforma global, inteligencia artificial y cooperación productiva

14 septiembre, 2026

En la cumbre realizada en Nueva Delhi, el presidente chino propuso que los BRICS profundicen su papel como expresión del Sur Global, defendió el multilateralismo ante las guerras y el proteccionismo y presentó cinco iniciativas para llevar la cooperación hacia la inteligencia artificial, la industria digital, la manufactura inteligente, el comercio y la formación tecnológica. La reunión preparó además el terreno para la presidencia china del bloque en 2027.

La participación de Xi Jinping en la XVIII Cumbre de los BRICS, celebrada el 12 y 13 de septiembre en Nueva Delhi, tuvo dos momentos claramente diferenciados. Durante la primera jornada, el presidente chino trazó una definición política sobre el lugar que el bloque debería ocupar en el escenario internacional; en la segunda presentó instrumentos destinados a convertir esa orientación en cooperación económica y tecnológica concreta. 

El mandatario trazó  una agenda que enlazó la reforma de la gobernanza mundial y el fortalecimiento del Sur Global con propuestas sobre inteligencia artificial, comercio, inversión, digitalización, manufactura y formación de recursos humanos. El encuentro tuvo además una significación particular para Beijing: China asumirá en 2027 la presidencia rotativa del BRICS.

En su discurso del sábado, Xi partió de un balance de los veinte años de existencia del mecanismo, al que definió como la plataforma de cooperación más influyente del mundo para las economías emergentes y los países en desarrollo. Según el texto completo reproducido por Global Times, sostuvo que el BRICS había entrado en una nueva etapa de cooperación ampliada y de mayor calidad y afirmó que el crecimiento del Sur Global y la tendencia hacia un mundo multipolar son procesos de largo alcance. Frente a lo que caracterizó como un aumento del unilateralismo y de la política de poder, llamó al bloque a “situarse firmemente en el lado correcto de la historia” y actuar como una fuerza capaz de orientar el orden internacional hacia una mayor justicia y equidad.

La formulación fue también el centro de la cobertura de CGTN en Español/CRI, que destacó el llamado de Xi a convertir a los BRICS en una fuerza pionera en cuatro terrenos: desarrollo impulsado por la innovación, preservación de la paz y la estabilidad, aprendizaje mutuo entre civilizaciones y reforma de la gobernanza global. Desde esa perspectiva, Xi no presentó al grupo únicamente como un mecanismo económico, sino como una plataforma política con capacidad para intervenir en algunas de las principales discusiones sobre el orden mundial.

La guerra en Medio Oriente atravesó buena parte de la primera jornada. Xi afirmó que el conflicto había provocado graves pérdidas a las poblaciones de la región y que su continuación “no sirve a los intereses comunes de la comunidad internacional”. France 24, en una información de AFP, colocó precisamente esa declaración en el centro de su cobertura y la vinculó con la nueva escalada regional, la situación en los estrechos de Ormuz y Bab el Mandeb y sus repercusiones para el comercio y los precios internacionales de la energía. El mandatario chino planteó que los BRICS debían desempeñar un papel activo en favor de la paz y reclamó respeto por la soberanía de los Estados y por los mecanismos multilaterales.

La cuestión también ocupó un lugar destacado en la cobertura argentina. Página/12 subrayó el pedido de Xi para que los BRICS desempeñen un “papel pionero en el mantenimiento de la paz y la estabilidad”, mientras que Infobae destacó que el presidente chino vinculó esa posición con la defensa de la autoridad de Naciones Unidas, el rechazo a la confrontación entre bloques y la oposición a las violaciones de la soberanía. El mandatario sostuvo además que los miembros del grupo deberían contribuir a conducir el orden internacional hacia mayores niveles de justicia e igualdad.

Los once integrantes lograron finalmente consensuar la Declaración de Nueva Delhi, a pesar de que entre ellos se encuentran países con posiciones diferentes frente a los conflictos internacionales. El documento expresó una “profunda preocupación” por la escalada en Medio Oriente, reclamó máxima moderación y pidió evitar acciones que pudieran agravar la situación. 

También defendió la resolución de las disputas internacionales mediante diálogo, consulta y diplomacia, condenó ataques contra infraestructura civil e instalaciones nucleares pacíficas bajo salvaguardias del Organismo Internacional de Energía Atómica y expresó preocupación por medidas arancelarias y no arancelarias unilaterales que alteran el comercio internacional.

Ese consenso tuvo especial importancia porque la situación geopolítica exponía las diferencias internas del BRICS ampliado. La BBC, en su análisis previo a la cumbre, había señalado que, aunque Estados Unidos no forma parte del grupo, las políticas de Donald Trump proyectaban una fuerte influencia sobre la reunión. La guerra con Irán, las tensiones energéticas y la utilización de aranceles tanto contra adversarios como contra aliados de Washington constituían, según el medio británico, un telón de fondo inevitable. La BBC advertía además que los miembros del BRICS tienen posiciones diferentes acerca de hasta dónde debe llegar el bloque en su cuestionamiento a Estados Unidos y consideraba improbable una estrategia explícitamente confrontativa contra Washington.

La declaración final confirmó en buena medida ese equilibrio. El BRICS cuestionó sanciones y medidas económicas unilaterales y defendió reformas del sistema internacional, pero evitó definirse como una alianza de confrontación con Occidente. El anfitrión, el primer ministro indio Narendra Modi, insistió en que las soluciones desarrolladas dentro del grupo deberían poder extenderse al conjunto del Sur Global. El presidente ruso Vladimir Putin, en cambio, puso mayor énfasis en el papel del BRICS como impulsor de un orden mundial multipolar más justo. La capacidad de reunir posiciones diferentes y producir un documento común fue uno de los principales resultados políticos del encuentro.

Xi defendió el sistema comercial multilateral con la Organización Mundial del Comercio en su centro y pidió rechazar todas las formas de proteccionismo. Ese planteo adquirió especial peso en un contexto de expansión de aranceles, sanciones y restricciones comerciales. Para Beijing, la cooperación dentro del BRICS ampliado debería contribuir a mantener abiertas las cadenas industriales y de suministro y a crear un mercado más integrado entre economías emergentes.

Pero fue durante la segunda jornada cuando la intervención china adquirió un carácter más operativo. Reuters destacó que Xi presentó un paquete de propuestas destinado a transformar al “BRICS ampliado” en una plataforma de cooperación económica más concreta para el Sur Global. El presidente chino sostuvo que el éxito de esta nueva etapa dependerá de construir una base sólida de cooperación práctica, mantener estables las cadenas industriales y de suministro y avanzar hacia una mayor integración de mercados.

Xi presentó cinco iniciativas: cooperación abierta e inclusiva en inteligencia artificial; facilitación del comercio y la inversión; cooperación en industrias digitales; manufactura inteligente; y desarrollo conjunto de talento científico y tecnológico. China Daily puso el foco precisamente en esta combinación y señaló que las propuestas buscan conectar innovación tecnológica, transformación industrial y fortalecimiento de las capacidades propias de los países del BRICS y del Sur Global.

La iniciativa sobre inteligencia artificial es probablemente la más ambiciosa. China propuso liderar la creación de una comunidad de código abierto de IA de los BRICS, promover la cooperación en el desarrollo y aplicación de grandes modelos de lenguaje, organizar seminarios y cursos especializados y contribuir a construir un ecosistema abierto. Durante la primera jornada, Xi ya había propuesto una iniciativa para utilizar la inteligencia artificial como instrumento de una nueva industrialización, argumentando que los países emergentes necesitan participar activamente en la nueva revolución tecnológica para no ampliar las brechas existentes.

Infobae también destacó este aspecto de su intervención y vinculó la propuesta tecnológica con el llamado a reformar la gobernanza internacional. Xi sostuvo que el rápido desarrollo de la inteligencia artificial modifica la estructura económica mundial y que los países del BRICS deberían impulsar principios de apertura, colaboración y acceso compartido, especialmente para evitar que las naciones del Sur Global queden rezagadas.

En comercio e inversión, Xi propuso crear una asociación entre zonas económicas especiales de los países BRICS, acompañada por un portal inteligente que facilite la coordinación de políticas y el intercambio entre empresas y administraciones. China anunció además que organizará en 2027 un Foro de Comercio de Servicios de los BRICS, iniciativa que coincidirá con su presidencia del mecanismo.

El tercer eje es la economía digital. China planteó avanzar hacia una plataforma común de ecosistema digital, acompañada por capacitación, intercambios tecnológicos y articulación entre industrias. En manufactura inteligente, Beijing ofreció colaborar en la construcción de fábricas inteligentes y en la elaboración conjunta de estándares y normas, con el objetivo de facilitar la modernización de sectores manufactureros tradicionales y desarrollar nuevas industrias.

El quinto componente apunta a los recursos humanos. Xi propuso crear una alianza de formación de ingenieros de los BRICS y avanzar hacia el reconocimiento mutuo de estándares de competencias profesionales. China lanzará además un programa de intercambio juvenil dedicado a la innovación científica y tecnológica. De esta manera, la estrategia no se limita a transferir equipos o aplicaciones, sino que incorpora la formación de personas capaces de desarrollar, adaptar y gestionar nuevas tecnologías.

Global Times, en su balance de la cumbre, interpretó las cinco iniciativas como la dimensión práctica de la arquitectura política expuesta por Xi el día anterior. Xu Feibiao, investigador de los Institutos de Relaciones Internacionales Contemporáneas de China y director de su Centro de Estudios BRICS y G20, señaló al diario que las propuestas forman un sistema interrelacionado: talento como fundamento, tecnología como motor, industria como vehículo, comercio como vínculo e inclusión como principio general. A su juicio, el desafío es impedir que los países del Sur Global vuelvan a quedar retrasados frente a una nueva revolución industrial.

El diario chino destacó además que la cumbre produjo más de cincuenta resultados en torno de cuatro grandes pilares —resiliencia, innovación, cooperación y sostenibilidad— y consideró que las intervenciones de Xi anticipan la orientación de la presidencia china de 2027. Para Global Times, la primera jornada proporcionó el marco político para una nueva “década dorada” del BRICS, mientras que la segunda le agregó instrumentos concretos.

La evaluación oficial china posterior siguió la misma dirección. Según informó CGTN, el canciller Wang Yi sostuvo que la visita de Xi tuvo una importancia estratégica para orientar el desarrollo de alta calidad de la cooperación del BRICS ampliado y fortalecer la acción colectiva del Sur Global. Wang resumió la propuesta china en cuatro objetivos políticos —innovación, paz, intercambio entre civilizaciones y reforma de la gobernanza— y recordó que China tendrá en 2027 su cuarto año al frente de la presidencia rotativa del grupo. Beijing aspira a utilizarlo para iniciar lo que denomina la “tercera década dorada” de la cooperación BRICS.

Wang añadió otra dimensión: la propuesta china para el Sur Global incluye defender la aplicación igualitaria del derecho internacional, preservar el papel y la autoridad de Naciones Unidas, mantener el desarrollo centrado en las personas y avanzar en el cumplimiento de la Agenda 2030, además de reforzar mecanismos para enfrentar amenazas tradicionales y no tradicionales a la seguridad.

La cumbre tuvo al mismo tiempo una dimensión bilateral decisiva para China. Xi mantuvo una reunión con Narendra Modi, en su primera visita a India en siete años. Según la evaluación difundida posteriormente por la Cancillería china, ambos dirigentes coincidieron en que China e India deberían considerarse socios y no rivales, aprovechar sus respectivas fortalezas y evitar que las diferencias se transformen en conflictos. También acordaron preservar la paz en las áreas fronterizas y apoyarse mutuamente durante sus presidencias consecutivas del BRICS: India en 2026 y China en 2027.

Ese acercamiento fue observado con especial atención porque las relaciones entre ambos países estuvieron marcadas desde 2020 por graves tensiones fronterizas. La sucesión de las presidencias india y china ofrece ahora una oportunidad para introducir continuidad en la agenda del bloque y, al mismo tiempo, administrar una relación bilateral crucial: entre ambos países reúnen alrededor de 2.800 millones de habitantes y constituyen dos de las mayores economías del mundo.

Desde una perspectiva más amplia, Reuters señaló que la expansión del grupo cambió la naturaleza del BRICS. A los cinco fundadores —Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica— se sumaron nuevas grandes economías emergentes de Asia, África y Medio Oriente, mientras otros países participan como socios. Esa ampliación aumenta su peso global pero también multiplica sus diferencias políticas, económicas y estratégicas. Precisamente por eso, la apuesta presentada por Xi privilegia áreas en las que puede resultar más sencillo construir intereses compartidos: tecnología, industrialización, inversión, comercio, infraestructura y formación.

La cumbre de Nueva Delhi mostró así dos dimensiones simultáneas del BRICS contemporáneo. Una es geopolítica: ampliar la representación del Sur Global, reformar instituciones internacionales, defender el multilateralismo y tratar de intervenir en crisis como la de Medio Oriente. La otra es económica y productiva: convertir ese peso político en instrumentos capaces de modificar las condiciones concretas de desarrollo de sus miembros.

En esta segunda dimensión aparece probablemente lo más novedoso de la participación china. Xi no se limitó a reclamar una mayor presencia de los países en desarrollo en las instituciones internacionales. Propuso que la capacidad política del BRICS esté acompañada por capacidades tecnológicas y productivas propias: inteligencia artificial, industrias digitales, fábricas inteligentes, formación de ingenieros, mayor circulación de inversiones y mercados integrados.

Para América Latina esa discusión tiene implicancias directas. Brasil es miembro fundador del BRICS y la ampliación del mecanismo incrementó su gravitación sobre el conjunto del Sur Global. Argentina, que había sido invitada a ingresar al grupo y finalmente no lo hizo, mantiene al mismo tiempo a China y Brasil entre sus principales socios económicos. Las transformaciones del BRICS en materia de financiamiento, tecnología, comercio, cadenas productivas y gobernanza internacional seguirán por eso teniendo efectos sobre el entorno económico y diplomático en el que se desenvuelve el país.

La reunión de Nueva Delhi cerró, en definitiva, una etapa y abrió otra. A veinte años del nacimiento del mecanismo, la pregunta ya no es solamente cuánto puede crecer el BRICS, sino qué puede hacer con el peso acumulado. Xi Jinping llevó a la cumbre la respuesta que China intentará desarrollar durante su presidencia de 2027: convertir la ampliación política del bloque en cooperación tecnológica, industrial y económica, mientras procura que el Sur Global tenga una mayor capacidad para intervenir en las reglas y decisiones del sistema internacional.

Categorías: China Destacadas

PUBLICAR COMENTARIOS