Wei Ran: preguntas, circunstancias y desafíos en torno al Sur Global
La Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires inauguró formalmente este miércoles su Área Interdisciplinaria de Estudios Sinológicos con una conferencia del escritor y traductor chino Wei Ran.
La AIES es un nuevo espacio de la UBA, en este caso en su Facultad de humanidades, que promueve los estudios e intercambios interdisciplinarios sobre la cultura, la sociedad y la política chinas.
Wei, profesor e investigador del Instituto de Estudios Avanzados en Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad de Tsinghua, asimismo traductor al mandarín de obras del colombiano García Márquez, el chileno Roberto Bolaños y los argentinos Walter Mignolo y Bioy Casares, habló de “Pensamiento chino contemporáneo y los horizontes problemáticos del Sur Global”.
Su conferencia jugó con varios interrogantes y perspectivas abiertas en torno a un concepto que ciertamente no es geográfico, sino de sentidos entre el Norte global formado por países que ejercieron o ejercen el colonialismo y los territorios latinoamericanos, africanos y asiáticos que los sufrieron.
Algunas de las preguntas que dejó ante un nutrido público que obligó a cambiar el aula pensada originalmente para el evento por una más grande, fueron estas:

El Sur Global es una “categoría controvertida, imperfecta”, pero, para los intelectuales chinos (y no sólo chinos), “¿cómo pensar las relaciones de China con África o América Latina?, ¿cómo pensar la modernidad china en ese contexto?” “Me interesa –dijo Wei Ran, también secretario general de la Asociación China de Estudios Literarios Hispánicos y Portugueses – pensar más el Sur Global menos geopolíticamente que como horizonte de diálogo con otras sociedades”, y asimismo en rededor del clivaje pensamiento occidental-pensamiento decolonial, aunque este, afirmó, “no alcanza del todo para explicar a China”.
Otros interrogantes: ¿cómo un país periférico o semiperiférico puede industrializarse, como ha sido el caso de China? Es “necesaria una crítica al extractivismo (y citó a Maristella Svampa), pero ¿no exige diferenciar cada caso?” China, en ese sentido, indicó, “adquiere y provee bienes, pero también compra, financia, invierte”. Una más, entre tantas: si la multipolaridad reproduce nuevas “esferas de influencia”, ¿no estaría cambiando el número, la cantidad de centros, pero no la lógica del orden?
En base a citas y lecturas de autores occidentales (Eric Hobsbawm, Alain Badiou), chinos poco conocidos en Argentina y Occidente en general (Wang Hui con su mirada sobre la cuestión tibetana,la latinoamericanista Luo Rongqu especializada en literatura del Tercer Mundo igual que He Guimei y el también estudioso del tercermundismo Cai Xiang; el musulmán Zhang Chengzhi, Lü Xinyu y sus estudios sobre lo rural, los africanistas Xiong Ying y Wang Zhongchen o los de Sun Ge sobre Asia), africanos como el egipcio Samir Amin, el palestino Eward Said o sudamericanos como la chilena Lina Meruane, el propio Mignolo, el argentino Rodolfo Kusch o el también argentino-mexicano Enrique Dussel), Wei Ran fue construyendo una sabrosa narración de diversas ideas sobre el Sur Global.

El académico de Tsinghua cuestionó las ideas sobre una presunta vuelta a una “guerra fría” (ahora entre Estados Unidos y China) y planteó el riesgo de que cada potencia imagine su propio “patio trasero”. En este último sentido, se formuló el inquietante interrogante de qué pasaría si China usara el argumento del atropello estadounidense sobre Venezuela -secuestro de su Presidente incluido- para habilitarse un “disciplinamiento” de sus vecinos más pequeños.
Para Wei, el Sur Global debe tener un horizonte de “nueva universalidad sin hegemonía”. Algunos de los autores que citó, dijo, mencionan que “ni China ni América Latina son suplementos de una estructura en declive”, sino que sus relaciones miran hacia un futuro más promisorio en las relaciones internacionales.
¿Qué perdimos cuando el concepto de modernización reemplaza al de transformación de las relaciones sociales?, planteó luego, siguiendo a uno de los autores chinos citados. Y sobre su país y la “cultura socialista”, definió a China como una sociedad “trans-sistémica”, es decir, con toda su complejidad y diversidad cultural, étnica, como ejemplificó con los casos de Xizang (Tíbet) y otras regiones.
En definitiva, planteó que el Sur Global no es una identidad ya constituida, sino “un campo de problemas producidos por relaciones históricas”. Citó al referido Wang Hui cuando dice que “volver a colocar a China en el Sur Global no es meramente ampliar un mapa geográfico, sino reconstruir relaciones históricas” con Asia, África y América Latina. “Debemos ver el Sur Global –concluyó el profesor visitante su conferencia- no como una nueva calificación geopolítica, sino como práctica crítica para reconocer, crear y discutir relaciones bloqueadas”.
Wei Ran fue presentado por la historiadora Verónica Flores y, antes, comentaron sobre la nueva AIES de FiloUBA Patricio Conejero Ortiz, secretario de Relaciones Internacionales de la Universidad; la vicedecana de la Facultad, Graciela Morgade; el secretario de Transferencia, Relaciones inter-institucionales e internacionales de la misma casa de estudios, Martín González, y el consejero de Asuntos Educativos de la Embajada de China en Argentina, Wu Zhaosheng.
Con Martín Kohan
Wei Ran tendrá una segunda participación en Buenos Aires, este viernes a las 18 horas, también en el marco de la AIES de Filosofía UBA.
Será en el Aula B102 del Anexo Bonifacio (José Bonifacio 1337, CABA), donde mantendrá un diálogo con su colega argentino y profesor de la UBA Martín Kohan en la charla “Tradiciones y vanguardias. Relaciones intelectuales, literarias y culturales entre China y América Latina”.
Moderarán la actividad las profesoras Flores y Lelia Gándara.


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