Shaoxing: el museo sin muros, donde los puentes de piedra conectan con América Latina
Por Peng Jianrong (*) y Verónica Giordano (**) para DangDai. La ciudad de Shaoxing (绍兴) es reconocida como una de las ciudades históricas y culturales más importantes de China, no en vano es apodada “museo sin muros”, ya que buena parte de su legado permanece integrado en la vida cotidiana de la ciudad.
Con más de 2.500 años de historia, esta ciudad de la provincia de Zhejiang constituye uno de los principales centros de la civilización de la región del delta del río Yangtsé. A lo largo de los siglos, la ciudad ha conservado un notable patrimonio hidráulico, arquitectónico y literario.
En el Instituto de Investigación e Innovación Tecnológica en Turismo Cultural funcionan iniciativas orientadas al desarrollo turístico local que destacan por la asociación entre tecnología y patrimonio cultural expresado en el concepto de Turismo Cultural Inteligente. Entre sus desarrollos, estudiantes avanzados elaboraron un prototipo inmersivo que consiste en una bicicleta estática y un casco de realidad aumentada para pasear por los bosques de bambú mediante el uso de un casco de realidad aumentada. También, desarrollaron un simulador robótico que recrea la navegación en bote (los famosos Wupeng Chuan,乌篷船) a través de los canales de Shaoxing.

Mediante el uso de visores de realidad virtual y sonido espacial, el usuario experimenta los movimientos del agua mientras se adentra en relatos icónicos de la literatura china ambientados en Shaoxing. Por otro lado, con el objetivo de contribuir a la prevención de accidentes y a la seguridad de los turistas, los investigadores del instituto implementaron un sistema de monitoreo en línea en puntos turísticos clave que analiza datos en tiempo real para prevenir incidentes y alertar con rapidez a los servicios de rescate en caso de emergencia.

Pero más allá de estos desarrollos tecnológicos, el viaje más sorprendente comenzó cuando la profesora Verónica Giordano invitó a su colega Peng Jianrong a aplicar la premisa de la bióloga y filósofa feminista Donna Haraway para recorrer Shaoxing. Haraway dice que “importa qué historias cuentan historias para contar otras historias”, una premisa que la profesora argentina utilizó para buscar las imágenes que narran una historia en común entre China y América Latina. ¿Y si las historias que elegimos contarnos tuvieran el poder de acercar dos mundos aparentemente tan distantes como China y América Latina?
A primera vista, la distancia geográfica y el idioma sugieren que China y América Latina tienen poco en común.
Sin embargo, cuando Giordano y Peng recorrieron juntas sus calles y rincones, enseguida los antiguos puentes de piedra sobre los canales del delta del río Yangtsé desplegaron en su imaginación puentes históricos para una narrativa compartida entre Latinoamérica y China. A poco de andar, Shaoxing se ofreció como un caleidoscopio en el que aparecieron imágenes que asombrosamente componían analogías, afinidades y reflejos entre ambos espacios.
La visita comenzó en el emblemático puente Bazi(八字桥), un puente de piedra construido originalmente durante la dinastía Song y reconstruido en su forma actual en el año 1256. El puente conecta tres canales de agua que confluyen en ese punto. Todavía hoy se puede disfrutar de un paseo en Wupeng Chuan, las tradicionales barcas de remos que marcan el ritmo de uno de los barrios más tradicionales de la ciudad.
Caminar por Shaoxing es caminar sobre el agua: una red de 6.759 ríos y más de 10.000 kilómetros de canales donde el elemento acuático no es adorno, sino el principio organizador que articula las calles y la vida cotidiana. Como parte meridional del Gran Canal de China protegido por la UNESCO, un rasgo que en América Latina comparte con la antigua Tenochtitlan y el paisaje de Xochimilco —ambos distinguidos también por el organismo mundial. Pese a las distancias históricas, geográficas y culturales, en estos espacios el dominio tecnológico del agua constituyen el eje vertebrador de su patrimonio y su identidad cultural.
Desde el puente Bazi, la caminata continuó hacia la Iglesia San José (八字桥 圣若瑟堂), testimonio del complejo encuentro entre China y Occidente.
Construida entre fines del siglo XIX y comienzos del XX, la Iglesia es hoy uno de los puntos de gran atracción turística de la ciudad. Sus paredes externas están pintadas de un color rosa pálido que destaca a primera vista por el contraste con el color gris de la piedra circundante. El nombre de esta Iglesia llamó la atención de la investigadora argentina, quien enseguida la conectó con la homónima Basílica en el barrio de Flores en Buenos Aires, donde Jorge Bergoglio (luego devenido en Papa Francisco) vio nacer su vocación por el sacerdocio. Esta coincidencia no es trivial. El Papa Francisco fue una figura clave en la diplomacia contemporánea al fijar como una prioridad las relaciones directas del Vaticano con China. Este giro geopolítico buscó superar el histórico eurocentrismo de la Iglesia Católica, reorientando la diplomacia pontificia. Aunque se trata de un proceso complejo e inconcluso, sin duda marcó un hito en la historia de la diplomacia contemporánea.
Shaoxing es conocida como la “ciudad de los grandes eruditos” (míngshì zhī xiāng,名士之乡). En efecto, allí nacieron Wang Xizhi(王羲之), el gran maestro de la caligrafía, y también el célebre escritor Lu Xun(鲁迅). De hecho, en el sur de la ciudad hay un área consagrada a este intelectual comprometido de China. Sin embargo, la figura que cautivó a la profesora Giordano fue Qiu Jin(秋瑾) (1875–1907) y su Casa Museo (秋瑾故居).

Luchadora revolucionaria, poeta y defensora de los derechos de las mujeres, Qiu Jin fue ejecutada por decapitación en 1907 tras el fracaso del levantamiento de Anqing, en el contexto de la serie de insurrecciones que condujeron a la Revolución de 1911 que puso fin al Imperio y dio lugar a la República.
Las resonancias con el activismo radical de algunas mujeres que destacaron en las revoluciones latinoamericanas afloraron de inmediato, como Juana Azurduy, en las luchas por la independencia; o las “adelitas en la Revolución Mexicana, contemporánea a la Revolución China. Pero una placa que la profesora Peng le señaló a Giordano durante la visita a la Casa Museo Qiu Jin despertó la comparación con otra gran figura de las luchas femeninas de América Latina: Eva Perón.
Qiu Jin y Evita murieron jóvenes: Qiu Jin a los 31 años, ejecutada por su oposición a la dinastía Qing; Evita a los 33, consumida por un cáncer de útero en pleno auge de su liderazgo social y político. Los restos de la mártir revolucionaria china fueron trasladados en diez oportunidades antes de quedar finalmente ubicados en el Lago Oeste, debido a las disputas de distintos gobiernos por apropiarse de su memoria. Es imposible no evocar el dramático periplo del cuerpo de Evita tras el golpe militar de 1955. En ambos casos, el cuerpo póstumo fue profanado, escondido, trasladado (dentro de China en el caso de Qiu Jin; a otro continente en el caso de Eva) y finalmente restituida con honores.
La visita por la ciudad de Shaoxing terminó con un vaso de vino. La ciudad es mundialmente famosa por ser la cuna del vino amarillo chino (huángjiǔ,黄酒), elaborado desde hace más de dos milenios a base de arroz fermentado. En la Exposición Internacional de Panamá de 1915, realizada en la ciudad de San Francisco (Estados Unidos) el vino de Shaoxing fue premiado con la medalla de oro. La Exposición fue realizada para celebrar la inauguración del Canal de Panamá (agosto de 1914), que aun hoy es una pieza clave del comercio transpacífico. El evento fue un mojón importante en la historia de la diplomacia económica, y el vino chino un éxito, ¡mucho antes de que empezara a hablarse del branding nacional!
Por América Latina, dos países presentaron en ese evento sus bebidas características. México participó con el pulque, también conocida como “bebida de los dioses”, por su uso en rituales durante más de 2.000 años. Sin embargo, en medio de la fase más conflictiva de la Revolución que México atravesaba en 1915, la participación en la feria internacional no fue considerada una cuestión prioritaria, y solo participaron empresarios, muchos de ellos exiliados. El pulque recién fue reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial por el Gobierno de la Ciudad de México en 2024.
El otro país que participó de la Exposición de 1915 fue Argentina, con sus vinos típicos de las provincias de Mendoza y San Juan. Aunque Argentina ganó algunos premios, en aquel entonces el vino era un producto de circulación en el mercado interno y por lo tanto las menciones especiales no fueron aprovechadas para promocionar la identidad nacional en el escenario internacional. El vino fue reconocido como “bebida nacional” en 2013. A diferencia de México o Argentina, Shaoxing convirtió la medalla de oro en una pieza central de su narrativa de proyección internacional. Hoy su tradición milenaria es un activo de diplomacia cultural y el vino amarillo uno de sus símbolos más destacados. Pese a las diferencias, la Exposición de 1915 es otro de los hitos de la historia en la que China y América Latina convergen.
Así, al ritmo del fluir constante del agua de los canales, Shaoxing se muestra como un “museo sin muros”, que no solo atesora el pasado, sino que también proyecta futuro al ofrecerse como un lugar para experiencias compartidas. El paseo compartido entre estas dos profesoras de China y de Argentina revela que, al cruzar las miradas entre China y América Latina, la tecnología, la literatura, las trayectorias de mujeres emblemáticas y la memoria dejan de ser patrimonios petrificados y se convierten en un verdadero laboratorio urbano. Cuando se narran las historias significativas, la distancia entre China y América Latina se disuelve y la historia es compartida.
(*) Peng Jianrong es Doctora en Turismo por la Universidad de Alicante, España. Actualmente es profesora e investigadora en la Universidad de Shaoxing (绍兴大学) . Con sede en el Instituto de Investigación e Innovación Tecnológica en Turismo Cultural de China(中国文旅科技创新研究院), Peng participa de un proyecto que busca abrir las puertas de la ciudad al turismo del mundo. La iniciativa está dirigida por el doctor Cui Fengjun, secretario general del Partido Comunista de China de la mencionada Universidad y se desarrolla bajo el modelo de “triple hélice” -un esfuerzo conjunto entre la Universidad, el gobierno local de Yuecheng de Shaoxing y un consorcio de seis empresas tecnológicas de vanguardia-, transformando la experiencia urbana en un verdadero laboratorio. Recientemente ha publicado “El turismo chino en América Latina. Influencia de las diferencias culturales (Buenos Aires: Teseo, 2025).
(**) Verónica Giordano es profesora e investigadora del Instituto de Estudios América Latina y el Caribe de la UBA. En abril de 2026, viajó a Shaoxing en la provincia de Zhejiang para dictar una conferencia en la Universidad de Shaoxing(绍兴大学). Fue recibida por la profesora Peng, con quien compartió experiencias derivadas de la investigación sobre desarrollo turístico que se está llevando a cabo en esa Universidad.

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