Campaña para denunciar a la Embajada de China

25 agosto, 2026

Diversos medios dan crédito al Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL) para acusar a la Embajada china de intervenir ante la Cancillería para evitar una actividad en la que participaría el dirigente uigur Dolkun Isa, aunque la Legislatura atribuyó el cambio de sede a incumplimientos administrativos.

La actividad fue organizada por el mismo CADAL y finalmente se realizó en el Club Alemán. El encuentro buscó mostrar a China como un régimen autoritario que abusa de los derechos humanos y contaba entre sus participantes a Dolkun Isa, dirigente de la etnia uigur radicado en Alemania y crítico del gobierno chino.

Según informó La Nación, el director general de CADAL, Gabriel Salvia, aseguró que la Embajada de China había presionado a la Cancillería argentina y que ésta, a su vez, había intervenido ante la Legislatura para impedir la realización del encuentro.

Sin embargo, la Legislatura dio una explicación diferente: sostuvo que no se habían cumplido los requisitos administrativos para solicitar el salón, mientras que la Cancillería no respondió al diario. Por lo tanto, en la nota de La Nación la afirmación de que existió una presión china descansa prácticamente en una sola fuente identificada: CADAL y, específicamente, Salvia.

El tema tuvo una cobertura relevante en Infobae, que afirmó haber confirmado mediante tres fuentes diferentes, no identificadas públicamente, que la Embajada china pidió la intervención de la Cancillería. Ese medio agregó que desde la Legislatura le reconocieron que el espacio había sido solicitado y vinculó la decisión de no concederlo con pedidos de la Cancillería y de la Secretaría General y Relaciones Internacionales porteña.

CADAL formula públicamente la acusación y aportó nombres de funcionarios argentinos que, según su versión, intervinieron. Infobae dice disponer de otras tres fuentes, pero no revela sus identidades, mientras la Cancillería no confirmó la gestión atribuida a China.

CADAL desarrolla desde hace años una intensa actividad crítica del sistema político chino y de la creciente presencia de China en América Latina. Su programa Análisis Sínico aborda al PCCh, Xinjiang, Tíbet, Hong Kong, Taiwán y la denominada “influencia china”, participa en redes internacionales críticas de Beijing y realiza acciones de incidencia política. Al mismo tiempo, la institución reconoce entre sus financiadores históricos al Departamento de Estado de Estados Unidos, la National Endowment for Democracy (NED), Freedom House, el NDI, el IRI y el CIPE, entre otras organizaciones estadounidenses. Más específicamente, su filial estadounidense identifica a la NED como financiadora de un proyecto destinado a incrementar la disponibilidad de “información independiente sobre China”. Esta combinación de agenda, redes y financiamiento muestra una marcada convergencia entre el trabajo de CADAL sobre China y las prioridades de las instituciones estadounidenses dedicadas a la promoción internacional de la democracia.

La denuncia alcanzó amplia difusión y fue reproducida o retomada, con distintos grados de elaboración propia, por numerosos medios. Además de La Nación e Infobae, apareció en Clarín, Prensa Mercosur, Agencia NOVA y La Mañana, , entre otros.

Categorías: Política

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