Sobre modelos y dirigentes

4 agosto, 2026

Dos artículos del sinólogo español Xulio Ríos ponen la lupa, uno, en la caracterización de no “capitalista de Estado” para definir al modelo de China, y otro, en posibles cambios que pueden empezar a darse en la cúpula del poder político cuando el Partido Comunista chino tenga su congreso en 2027.

En Rebelión, el autor del reciente “Marx y China. La sinización del marxismo”, dice que “el rechazo chino a la etiqueta de capitalismo de Estado no responde únicamente a una cuestión terminológica. Aceptarla implicaría reconocer que el proyecto iniciado en 1949 habría abandonado sus fundamentos ideológicos para transformarse en una variante del capitalismo”.

Dice que “por ello, el PCCh insiste en que las reformas introducidas desde finales de los años setenta representan una evolución del socialismo, adaptada a nuevas circunstancias históricas. La incorporación del mercado, de la empresa privada o incluso del capital extranjero no modificaría la naturaleza del sistema porque todos esos instrumentos permanecerían subordinados al liderazgo político del Partido”. Y añade que “desde esta perspectiva, el criterio decisivo no consiste en determinar si existen mercados o propiedad privada -presentes, en diferentes grados, en numerosas economías- sino en establecer quién fija las prioridades del desarrollo y quién controla los resortes fundamentales del poder económico”.

En otro artículo, este para InfoLibre, Ríos especula con uno de los cambios importantes que podría haber en el comité central del PCCh que lidera el también presidente de la nación, Xi Jinping. Podría ocurrir, dice, que Wang Huning (foto), un importante cuadro partidario e ideológico, miembro del politburó de ese cuerpo, también presidente del Comité Nacional de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (CCPPC) y con otros cargos importantes, fuera reemplazado por el más joven Li Shulei.

“Wang es un politólogo y, probablemente, el mayor teórico político surgido en el PCCh desde los años 80. Li, por el contrario, es, ante todo, un hombre de cultura. Sus trabajos se centran más en el marxismo, la tradición cultural china, la educación, literatura, ética o los problemas relacionados con la construcción cultural”, dice el estudioso, para dar pistas de la orientación que podría significar ese cambio en la dirección del país.

Categorías: China

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