Las diferencias culturales y políticas definen la legislación sobre la IA
El debate por el futuro de una hipotética superinteligencia artificial que lleve al colapso de la humanidad despierta inquietudes y debates en la academia argentina, dijo en diálogo con Página/12, Hernán Borisonik.
El doctor en Ciencias Sociales, con estudios sobre IA en la Universidad de Fudan, en Shanghái, analizó la competencia en la materia entre China y Estados Unidos y el temor del presidente Donald Trump a que un frenazo de la IA, permita a China superarlos.
Borisonik (foto) cree que esa preocupación no es absurda: “La competencia ya involucra capacidad de cómputo, chips, energía, infraestructura, datos, despliegue industrial y capacidad de incorporar la IA a la economía. EE.UU. viene conservando ventajas en la frontera tecnológica y en cómputo, pero China reduce distancias y tiene ventajas en eficiencia, integración industrial y escala. Pero el problema es el nexo que hace Trump entre la existencia de´una competencia´ y la conclusión de ´eliminar las regulaciones´. Porque si se organiza la política tecnológica bajo la lógica geopolítica, todo queda subsumido a ella. Y todo límite a las big tech será presentado como una ventaja para el adversario”, sostuvo en diálogo con el periodista Julián Varsavsky.

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