El renacer socialista
“Quiénes todavía repiten el burdo discurso que contrapone ‘el triunfo del capitalismo’ con el ‘fracaso del socialismo’ han perdido contacto con la realidad. No registran que el nuevo escenario incluye el fulminante éxito de China”, dice el economista Claudio Katz.
“Con su sostenido crecimiento y su disputa con Estados Unidos por la primacía en las tecnologías de punta” (China) consiguió un “logro (que) obedece a que evitó la autodestrucción padecida por la Unión Soviética y optó por modificar el rumbo económico, sin demoler las ventajas legadas por su trayectoria socialista”.
El artículo del investigador del CONICET y profesor de la UBA se basa en su exposición en el seminario “De la resistencia al proyecto: imaginar futuros socialistas. Utopías para Nuestro Tiempo”, del ICAL y la Fundación Rosa Luxembugo realizado en la Universidad de Chile el 25 de julio.
“China –señala Katz- ha reemplazado la exportación de bienes básicos por una amplia gama de productos elaborados y exhibe llamativas mejoras del nivel de vida de la población. Superó por completo su vieja condición de país subdesarrollado y se ha transformado en un gran protagonista económico internacional prescindiendo de la coerción militar. El gigante asiático desechó el neoliberalismo y la financiarización, pero no podría haber llegado a su estadio actual con la mera aplicación de modelos keynesianos. Desenvolvió un esquema de predominio de la esfera política sobre el universo económico, que somete a los capitalistas a la autoridad efectiva del Estado. Esos sectores privilegiados existen y son influyentes, pero no controlan los principales resortes del poder, ni las decisiones estratégicas que define el Partido Comunista. Por esa razón, funciona la regulación de la economía, se cumplen los planes quinquenales y se logra acotar el impacto de las crisis financieras”.
También sostiene que “los gestores de ese modelo lo definen como una variedad de ‘socialismo de mercado’. Otros, lo visualizamos como un proceso en disputa hacia una larga transición al poscapitalismo. Pero en cualquier interpretación, China aporta numerosos argumentos para apuntalar la reconsideración del socialismo, que en ese país se conceptualiza en los ámbitos que revitalizan al marxismo. Esta misma secuencia se corrobora en Vietnam, que a otra escala está transitando por un proceso semejante”.

PUBLICAR COMENTARIOS