Los nuevos aranceles de Estados Unidos podrían reforzar la importancia de China como socio comercial de Argentina
La decisión del gobierno de Donald Trump de aplicar nuevos aranceles a productos argentinos reabre el debate sobre la necesidad de diversificar mercados y podría otorgar un mayor peso estratégico a la relación económica entre Argentina y China.
La nueva política comercial de Estados Unidos establece un arancel del 15% para productos argentinos que ingresen a ese mercado, aunque algunos bienes continuarán sujetos a gravámenes superiores ya vigentes, como el acero y el aluminio.
Perfil señala que la medida forma parte de una revisión más amplia de la política arancelaria estadounidense que alcanza a numerosos países y sectores productivos.
En ese contexto, la decisión vuelve a poner de relieve la relevancia de China como uno de los principales destinos de las exportaciones argentinas y como un socio estratégico para la diversificación del comercio exterior.
En los últimos años, el mercado chino ha incrementado su participación en las compras de productos agroindustriales, mineros y energéticos argentinos, mientras ambos países también han profundizado su cooperación en áreas como infraestructura, financiamiento, tecnología e inversiones.
La publicación de Perfil señala que los nuevos aranceles podrían afectar la competitividad de algunos productos argentinos en el mercado estadounidense. Frente a ese escenario, la consolidación de vínculos comerciales con otros mercados de gran escala, entre ellos China, aparece como una alternativa para ampliar las oportunidades de exportación y reducir la dependencia de un único destino, en un contexto internacional caracterizado por una creciente competencia comercial.

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