Una agenda diseñada por Xi
“Trump esperaba imponer aranceles a China y ahora suplica la apertura de los mercados de su rival”, analiza Claudio Katz sobre la reciente reunión del presidente de Estados Unidos Donald Trump y su par Xi Jinping en Beijing. Por su parte, Martín Martinelli analiza el
En Rebelión, Katz (UBA/Conicet) sostiene que “las sanciones fracasaron y afectaron a la economía norteamericana. Estados Unidos pierde concertado o disputando con su adversario también en el terreno digital” y que “China no cedió a la presión occidental cuando su economía despuntaba y ahora fija las condiciones de cualquier tratativa. Su ventaja proviene de la estructura social y del manejo del Estado, que no controlan los sectores enriquecidos”.
Por su parte, Martinelli (Universidad Nacional de Luján) habla de las escaladas bélicas en años recientes en tanto capítulos de una “guerra global híbrida, en la que los jugadores centrales son Estados Unidos y China, analiza Martín Martinell.
En un artículo que publica la revista Universidad Estatal de Ceará de Brasil, el autor sostiene que “el uso de la fuerza busca impedir el declive hegemónico estadounidense y occidental en el mundo, que se siente desafiado por la irrupción de China, Rusia y sus alianzas emergentes. El declive relativo de Estados Unidos en varios aspectos económicos se combina con el incremento del uso de su complejo militar-industrial, frente al crecimiento económico asiático”.

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