Lo que nos desarma y nos aleja de Asia
China y Asia estuvieron presentes en el reciente foro empresarial Expo EFI, desarrollado la semana pasada en Buenos Aires.
Allí, el ex embajador argentino en Beijing, Sabino Vaca Narvaja, advirtió que la economía global atraviesa “una transformación estructural que redefine las reglas del desarrollo” y cuestionó el rumbo de la política productiva argentina al contrastar el modelo industrial de Brasil y de países asiáticos.
En el Foro, donde expusieron entre otros el ministro de Economía, Luis Caputo, el empresario Eduardo Costantini y el juez de la Corte Suprema Horacio Rosatti, entre muchos otro, el actual director de la Maestría en Estudios sobre China de la UNPaz y miembro del Consejo de Sinología mundial dijo que “mientras el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva atrae más de 23 mil millones de dólares en inversiones de automotrices chinas para producir hasta un millón de vehículos por año, con integración local del 50% de autopartes, la Argentina avanza en la dirección inversa, facilitando la importación de vehículos sin aranceles”.
Según Vaca Narvaja, “esto no es un dato menor, porque Brasil es hoy el principal destino de nuestras exportaciones automotrices. Cuando esa nueva capacidad productiva entre en funcionamiento, esos vehículos ingresarán al mercado argentino sin el arancel del 35% en el marco del Mercosur, reconfigurando completamente la competencia para la industria local”.
El académico actualmente trabajando la articulación de las provincias argentinas con China a través del CFI, compartió panel con el jefe de la Unidad de Integración Regional del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Pablo García, el catedrático de la Universidad de Lisboa Andrés Malamud y el economista fundador de Alberdi Partners, Marcos Buscaglia. Allí planteó: “La economía dejó de ser solamente economía para convertirse en una herramienta de poder y ahí, mientras Brasil industrializa, Argentina se desarma”.
Señaló que esta transformación se expresa en hechos concretos como“la redefinición de la matriz energética europea, la disputa global por semiconductores, los subsidios industriales en EE.UU. y Asia y el uso creciente de barreras regulatorias en el comercio internacional”. “La interdependencia ya no es un factor de estabilidad: es un instrumento de presión”, opinó Vaca Narvaja.
China y Asia: donde está el crecimiento
Vaca Narvaja destacó que más del 60% del crecimiento global proviene de economías emergentes y que Asia concentra el dinamismo central del sistema. En ese contexto, China ocupa un rol clave, tras haber incorporado a más de 800 millones de personas al desarrollo.
También remarcó el peso creciente de los BRICS, que representan cerca del 45% de la población mundial y una proporción cada vez mayor del producto global. “Los mercados que van a traccionar la demanda global ya no son los mismos que hace veinte años”, dijo el ex diplomático.
Modelos de desarrollo: el Estado como organizador
En su intervención, Vaca Narvaja incorporó ejemplos internacionales para subrayar que el desarrollo no es espontáneo: “No hay países que se hayan desarrollado sin Estado. La diferencia no es entre Estado o mercado, sino entre Estados que organizan el desarrollo y Estados que lo abandonan”
En ese marco, señaló tres casos paradigmáticos: Corea del Sur, donde el Estado articuló financiamiento y sector privado para construir conglomerados industriales como Samsung, Hyundai y LG, obligados a competir globalmente; Irlanda, que a través de IDA Ireland diseñó una estrategia para atraer inversiones de empresas como Intel, Google y Apple; y Singapur, que bajo el liderazgo de Lee Kuan Yew consolidó un modelo de regulación estratégica, con fuerte presencia estatal en tierra, vivienda y sectores clave, apoyado en instrumentos como Temasek Holdings y GIC.
“Corea desarrolló industria nacional, Irlanda atrajo capital global y Singapur organizó el mercado con regulación inteligente. Tres caminos distintos, un mismo principio: el desarrollo fue diseñado”, remarcó.
Argentina: fragmentación y subrepresentación
En la Expo EFI 2026, en el Centro de Convenciones de Buenos Aires, Vaca Narvaja fue crítico sobre la inserción internacional del país: “Argentina no está afuera del mundo: está mal insertada en el mundo”.
Indicó que el coeficiente exportador argentino se mantiene en torno al 15%, muy por debajo de países comparables, y que existe una baja integración en cadenas globales de valor. “El problema argentino no es sólo macroeconómico: es un problema de inserción internacional”
Por eso, el ex embajador convocó a los presentes a tener “una política exterior para producir” y propuso redefinir el rol de la Cancillería: “La política exterior debe transformarse en una política de desarrollo”, dijo Vaca Narvaja, quien planteó que funcione como un verdadero Ministerio de Comercio Exterior, orientado a abrir mercados, atraer inversiones y acompañar al sector productivo.
China como oportunidad estratégica
Finalmente, Vaca Narvaja remarcó el potencial del vínculo con China al señalar que “no es solo un socio comercial: es una plataforma de desarrollo” e indicó que el país asiático ofrece financiamiento, infraestructura, demanda y escala en sectores clave como energía, minería e industria.
“La relación con China –dijo el ex embajador— puede ser un motor de desarrollo para la Argentina, pero sólo cuando existe una estrategia nacional clara. Sin estrategia, genera dependencia; con estrategia, genera desarrollo”
“En el mundo que se está configurando, los países que no organizan su inserción terminan siendo organizados por otros”, dijo.

PUBLICAR COMENTARIOS