Argentina busca el apoyo chino en las tratativas con el FMI

1 abril, 2021

El Embajador de Argentina en China, Sabino Vaca Narvaja, mantuvo una reunión con altos funcionarios del gobierno chino, en la que pidió el apoyo de este país en las negociaciones que lleva a cabo el gobierno nacional con el FMI para una extensión de plazos y una reducción de tasas para el pago de la deuda.

Fuentes de la embajada de Argentina en Beijing indicaron que durante la reunión se repasaron los temas de la agenda bilateral, se habló de la invitación extendida por el presidente Xi Jinping hacia el presidente Alberto Fernández para realizar la visita de Estado  y se enfatizó en una serie de proyectos de inversión en infraestructura que son priorizados por ambos gobiernos y que integrarían un Plan Quinquenal conjunto.

También se conversó sobre el intercambio entre monedas locales para iniciar un camino que pueda romper con la estructura bimonetaria argentina, mencionándose que el Banco Central de Argentina autorizó el año pasado una rueda en el mercado cambiario en la moneda china, con el objetivo de abaratar los costos de transacción con un importante socio comercial.

Asimismo, comenzaron a evaluarse proyectos productivos e industriales que podrían ser financiados en renminbí, moneda que posteriormente podría ser utilizada para afrontar pagos externos con China. 

Vaca Narvaja solicitó el apoyo de la República Popular China en las negociaciones que Argentina viene realizando con el FMI con miras a la reunión anual del FMI, cuando se pondrá en la mesa nuevamente la eliminación de sobretasas.

El gobierno de Mauricio Macri solicitó, en el año 2018, un préstamo stand by al FMI por un valor cercano a los 57.000 millones de dólares, de los cuales el organismo desembolsó 44.700 millones, porque la administración de Alberto Fernández pidió no acceder al último tramo del crédito, ya que los niveles de deuda resultaban insostenibles

El pasivo nacional, que en 2015 representaba la mitad de lo que el país producía (52,6%), cuatro años después el gobierno de Mauricio Macri casi había duplicado esa participación, al llevarla a una proporción del 91% del PBI.

El flujo de reservas del Banco Central durante esos años demuestra que el préstamo extraordinario del FMI sirvió sólo para financiar la fuga de capitales. Antes de que ingrese el primer desembolso, el 22 de junio de 2018, las reservas internacionales alcanzaban la cifra de 48.500 millones de dólares, mientras en septiembre de 2019, luego de haber recibido los 44.700 millones de dólares del FMI, las reservas estaban en el mismo nivel al que se encontraban previamente.

Por su parte, el FMI violó uno de sus principios fundamentales, ya que el Convenio Constitutivo del organismo internacional establece que “ningún país miembro podrá utilizar los recursos generales del Fondo para hacer frente a una salida considerable o continua de capital”.

Asimismo, la Argentina no cumplió con los cuatro criterios requeridos para acordar el “acceso excepcional” a los recursos del organismo, los que requerían que existiera una alta probabilidad de que la deuda fuera sostenible en el mediano plazo, que el país tuviera acceso al mercado de capitales que le permita devolver las obligaciones con el FMI y que el programa con el Fondo tuviera probabilidades de éxito.

Además, Maurice Claver, ex representante de Estados Unidos ante el FMI y actual presidente del BID, admitió en un diálogo, de público conocimiento con diplomáticos chilenos, que los fondos prestados a la Argentina fueron para financiar la campaña presidencial de Cambiemos en las últimas elecciones presidenciales.

Si ese dinero se hubiese destinado, por ejemplo, a proyectos de infraestructura coordinados con China, se podrían haber edificado siete centrales nucleares o 22 represas hidroeléctricas, como las que se están construyendo en la Provincia de Santa Cruz; se podrían haber construido 57 parques de energía solar como el de Cauchari, en la provincia de Jujuy. 

Para agravar la situación, el ex presidente del Banco Central, Guido Sandleris ató el segundo tramo del swap de monedas con el Banco Central de China, al acuerdo stand by del FMI, con lo cual permitió que se cayera el acuerdo con el Banco de China.

A principios del 2020, el presidente Alberto Fernández logró destrabar la negociación, enviando una nota personal al presidente chino, Xi Jinping, y así el Banco Central renovó el swap equivalente a 18.500 millones de dólares, lo que evidencia un primer apoyo político de China la estrategia financiera argentina.

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