Presentaron ¿Cómo lo hicieron los chinos?, de Girado
El autor, economista y docente universitario
Se presentó ayer en el Centro Cultural de la Cooperación el libro ¿Cómo lo hicieron los chinos? Algunas de las causas del gran desarrollo del gigante asiático, del economista especializado en Asia Gustavo Girado. Además del autor, hablaron el periodista Pedro Brieger, el economista, docente y ex funcionario de Cancillería Carlos Bianco y el economista del CCC Martín Burgos.
Al margen de los comentarios de rigor del autor, economista y profesor en las universidades de Buenos Aires, La Matanza y Lanús, quien en el libro editado por Astrea se metió a fondo con la bibliografía disponible en Occidente y sus propios estudios para comprender el proceso productivo interno de China, los tres elogiaron el libro. Pero asimismo sumaron comentarios complementarios.
Brieger, director del portal NODAL y columnista de C5N, entre otros medios, puso en el tapete la posibilidad cierta o no de que China pueda hegemonizar la globalización, en tanto, opinó, “todavía imita la producción de alta tecnología de otros países (el libro de Girado justamente analiza cómo encararon los chinos ese rasgo de la economía para llegar al desarrollo). ¿Cuánto de innovación y cuánto propio hay en la producción china de alto valor agregado?”, se preguntó.
Otra duda que planteó Brieger es que “para ser hegemón no basta con lo económico ni siquiera lo militar, sino avanzar culturalmente en el mundo. Y ahí China tiene la dificultad de un idioma difícil”.
Bianco, profesor en la Universidad Nacional de Quilmes y ex Secretario de Relaciones Económicas Internacionales en el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, ofreció una mirada “complementaria” al enfoque de Girado, quien “en el libro enfatiza –dijo- el rol de las políticas públicas y los sujetos (el Partido, el Estado, los empresarios, etc.). En cambio desde una perspectiva marxista se puede ver la influencia, en el desarrollo chino, del movimiento internacional. Las necesidades del sistema mundial del capitalismo desde la década de 1970, sobre todo en buscar mejoras en la electrónica, se corrieron hacia Oriente, donde aprovecharon una clase trabajadora con una subjetividad productiva degradada o poco calificada. Las multinacionales aprovecharon las ventajas que dio China con sus Zonas Especiales Económica para instalarse ahí con trabajadores disciplinados y baratos”.
Otra reflexión de Blanco fue comparativa con Argentina. “El proceso de desarrollo de China fue favorecido –dijo- por esa necesidad y en ese momento del capital mundial. Además en aquel entonces China estaba fuera de la OMC (recién comenzó a entrar en 2001) y podía actuar con mayor soltura en cuanto al comercio. En cambio Argentina estaba atada a esas reglas y por otro lado y lo más importante, el capital mundial no esperaba, ni espera, de nosotros otra cosa que materias primas. De China quería su desarrollo tecnológico. De nosotros, la primarización. En ese sentido, Argentina tiene mucho más difícil su camino a la industrialización”.
A su turno, Burgos, economista del Centro Cultural de la Cooperación, donde coordina el Departamento de Economía Política y Sistema Mundial, elogió la idea de Girado de “enfocar en profundidad un detalle del desarrollo chino (lo tecnológico e industrial) frente a otros libros que van saliendo pero con conceptos más generales. Ya es hora, con China, de ir al detalle, para entender mejor”, y propuso trabajos específicos sobre finanzas, agro, determinadas ramas industriales y otros ítems.
Luego de ponderar ese enfoque del autor, también dijo que “el libro rompe con algunos mitos, como el del rol del las inversiones extranjeras, que llegaron a China para buscar mercado interno, al que contribuyen con desarrollo; también con el rol del Estado, que fue fundamental, en tanto otros autores ven esa instancia como algo idílico y hablan más bien de la apertura o del mercado”. Finalmente, dijo que “China empezó a competir con Estados Unidos en la economía del conocimiento, no sólo como ‘fábrica’; hay una disputa de tecnología y quiere dejar de ser dependiente. Ese fenómeno es uno de los que generó crisis en Norteamérica en lo social y económico, y entre otras consecuencias, fue lo que llevó a laCasa Blanca a un personaje como Donald Trump”.

PUBLICAR COMENTARIOS