El fenómeno Labubu y el auge del diseño asiático, analizados en Buenos Aires
El Instituto Confucio de la Universidad de Buenos Aires organizó una conferencia sobre el éxito internacional del personaje creado por Kasing Lung y comercializado por Pop Mart. La especialista Flavia Luck explicó las estrategias de diseño y marketing que impulsaron su popularidad y el creciente interés de los consumidores argentinos por las industrias creativas chinas.
El fenómeno mundial de Labubu, el personaje coleccionable que se convirtió en uno de los mayores éxitos comerciales de la empresa china Pop Mart, fue analizado el 29 de octubre en una actividad virtual organizada por el Instituto Confucio de la Universidad de Buenos Aires (UBA).
La conferencia estuvo a cargo de Flavia Luck, doctora en Ciencias del Diseño por la Academia de Bellas Artes de Shanghai y docente de la Universidad Católica de La Plata, quien examinó las características estéticas del personaje, las estrategias comerciales de la compañía y las razones de su popularidad entre los consumidores argentinos y de otros países latinoamericanos.
Creado en 2015 por el artista hongkonés Kasing Lung, Labubu pertenece al universo de personajes The Monsters y se caracteriza por sus orejas puntiagudas, grandes ojos y una sonrisa de dientes afilados. Su expansión comercial comenzó en 2019, cuando su creador estableció una colaboración con Pop Mart, empresa especializada en juguetes de diseño y figuras coleccionables. Durante la conferencia se repasó también la trayectoria de otros personajes de la compañía, como Molly, Skullpanda, Dimoo e Hirono, y el desarrollo de los llamados art toys, objetos coleccionables que combinan diseño, valor simbólico y vínculos emocionales con sus compradores.
En declaraciones a la agencia Xinhua, Luck destacó la estrategia de internacionalización desarrollada por Pop Mart, especialmente durante 2024, y la capacidad de Labubu para conectar con los consumidores de la generación Z y los millennials. Según explicó, el personaje representa una alternativa a los modelos convencionales de belleza y perfección: “Para un consumidor más de la generación Z representa justamente el hecho de que lo no perfecto también puede funcionar”. La especialista consideró además que el éxito del personaje demuestra cómo una propuesta visual concebida para un público internacional puede superar barreras culturales e idiomáticas. La expansión de Pop Mart se apoyó en tiendas físicas, plataformas de comercio electrónico y redes sociales.
La actividad también recogió testimonios de participantes argentinos interesados en las nuevas expresiones de la cultura contemporánea china. Verónica, diseñadora de indumentaria, destacó la influencia de la generación Z en la difusión de tendencias de consumo asiáticas y el sentido de pertenencia que generan estos productos. Luisana, otra de las asistentes, señaló que estos encuentros permiten conocer aspectos actuales de China más allá de su historia y sus tradiciones, y valoró la presencia creciente en Buenos Aires de productos que se distinguen por sus diseños originales. La conferencia abordó asimismo el papel de las industrias culturales y creativas en la proyección internacional de las marcas chinas.

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