Quinta sesión plenaria del CPC: fortalecer su conducción política y combatir la corrupción
El XX Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh) inició el 26 de octubre en Beijing su quinta sesión plenaria, que se extenderá hasta el jueves 29. Durante la apertura, el secretario general del Partido, Xi Jinping, presentó un informe de trabajo del Buró Político y expuso un proyecto de resolución sobre el fortalecimiento de la gobernanza interna y la disciplina partidaria.
Global Times y la prensa china reproducida por Asia News Network, el documento examina los resultados de las políticas de supervisión aplicadas durante los últimos años, identifica los principales problemas que enfrenta la organización y establece orientaciones para profundizar su reforma. El encuentro se celebra en una etapa considerada decisiva para la implementación del XV Plan Quinquenal y el objetivo de alcanzar una modernización socialista básica hacia 2035.
Uno de los asuntos centrales es la lucha contra la corrupción, que constituye una prioridad de la conducción de Xi Jinping desde 2012. Global Times recordó que las campañas disciplinarias han alcanzado tanto a funcionarios de alta jerarquía como a autoridades locales.
De acuerdo con los datos oficiales citados por el periódico, durante 2025 se investigaron 967.000 casos de irregularidades y corrupción que afectaban a la población, se aplicaron sanciones disciplinarias a 627.000 personas y se remitieron 22.000 casos a la Justicia. Dong Yu, subdirector ejecutivo del Instituto de Planificación del Desarrollo de la Universidad Tsinghua, sostuvo que mantener la presión contra la corrupción resulta indispensable para evitar la reaparición de prácticas arraigadas y preservar las condiciones institucionales necesarias para el desarrollo.
Por su parte, Zhuang Deshui, de la Universidad de Pekín, señaló que el fortalecimiento de la disciplina busca mejorar la capacidad del Partido para gestionar riesgos, implementar reformas y cumplir sus objetivos económicos y sociales.
La discusión también abarca el funcionamiento del aparato estatal, la formación de funcionarios y la eficacia de las políticas públicas. Desde 2012, el PCCh aplica las denominadas “ocho disposiciones”, un conjunto de normas destinadas a limitar gastos superfluos, ceremonias innecesarias, privilegios y prácticas burocráticas. Según explicó Global Times, la conducción partidaria considera que la supervisión interna debe contribuir a mejorar la ejecución de las decisiones del gobierno central y mantener el vínculo entre los funcionarios y la población. El periódico recogió asimismo la opinión del ex primer ministro egipcio Essam Sharaf, quien destacó la importancia de que las instituciones puedan reconocer sus errores y corregirlos, y del investigador estadounidense Robert Lawrence Kuhn, quien atribuyó parte de la capacidad administrativa china a los procedimientos de selección, capacitación y evaluación permanente de los cuadros políticos.
En un editorial de opinión, Global Times interpretó la sesión plenaria como una oportunidad para examinar las razones de la continuidad y la capacidad de organización del PCCh. El diario contrapuso la planificación estratégica y la estabilidad de las políticas chinas con la polarización, los conflictos partidarios y los cambios de orientación que, a su juicio, afectan a numerosos países occidentales. Sostuvo que el principio de fortalecer primero la gobernanza del Partido para mejorar después la gobernanza del Estado constituye una característica central del sistema político chino y afirmó que sus experiencias pueden resultar útiles para otros países interesados en explorar modelos de desarrollo propios. Estas consideraciones corresponden a la posición editorial del periódico. La sesión plenaria continuará hasta el 29 de octubre, cuando está prevista la conclusión de las deliberaciones sobre el proyecto de resolución presentado por Xi Jinping.

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