Cuando el supermercado no abrió para que los empleados vean a Messi

13 octubre, 2026

You Zhihuang llegó de China a los 18 años, adoptó el nombre Diego en homenaje a Maradona y construyó su vida en Tapalqué, provincia de Buenos Aires. Ahora sorprendió a sus trabajadores con entradas para la despedida de Messi en el Monumental, un gesto que se volvió viral.

El comerciante chino You Zhihuang, conocido como Diego, decidió cerrar por un día su supermercado en Tapalqué, provincia de Buenos Aires, para llevar a sus ocho empleados a presenciar la despedida de Lionel Messi de la Selección argentina en el estadio Monumental. Compró las entradas, contrató una combi y organizó el viaje de 273 kilómetros hasta la capital. Cuando les anunció la sorpresa, los trabajadores, entre quienes hay argentinos, peruanos y brasileños, creyeron que se trataba de una broma. “Todo lo hice de corazón”, contó el empresario en una entrevista con TN, donde explicó que quería agradecer a quienes lo acompañan desde hace años y compartir con ellos un acontecimiento que consideraba irrepetible.

La historia de Diego comenzó en China, donde nació en 1981. Llegó a Argentina a fines de 1999, cuando tenía 18 años, invitado por una hermana que administraba un almacén en Villa Ballester. Apenas conocía el país por algunas referencias: la avenida 9 de Julio, el tango y Diego Maradona. No hablaba español y aprendió el idioma conversando con amigos, compañeros de trabajo y clientes. Fue precisamente una amiga quien le sugirió adoptar el nombre Diego en homenaje al futbolista argentino. Después de vivir en distintos lugares del conurbano bonaerense, se instaló en Tapalqué en 2009, donde formó una familia con su esposa brasileña, Andrea, y sus tres hijos.

El fútbol tuvo un papel fundamental en su integración a la sociedad argentina. Se hizo hincha de River por influencia de un compañero de trabajo y siguió con entusiasmo la trayectoria de la Selección. Sufrió las derrotas de los mundiales de 2014 y 2018 y celebró la consagración de Qatar 2022 como propia. “Yo me siento como un argentino. Estoy muy orgulloso”, expresó. Su admiración por Messi es tan grande que considera que el capitán argentino representa algo que supera las nacionalidades y las rivalidades deportivas. Durante la entrevista envió un mensaje que resume su identificación con ambos países: “Leo, te amamos de acá hasta China”.

El viaje al Monumental no fue su único gesto. Junto con su esposa también regaló entradas a una joven y a su padre para que pudieran asistir al partido. Diego prefirió no revelar cuánto dinero gastó porque, según explicó, lo importante era dejarles un recuerdo a sus empleados. En el encuentro también participó una amiga que viajó especialmente desde China para ver a Messi. Mientras tanto, sus padres continúan viviendo en el país asiático, con el que conserva fuertes vínculos familiares.

En los últimos años, Diego comenzó a publicar videos en las redes sociales para mostrar la vida cotidiana de Tapalqué, sus paisajes, sus aguas termales y las costumbres de la comunidad donde eligió establecerse. La repercusión de su gesto futbolero le permitió dar a conocer su historia personal, que reúne experiencias de migración, trabajo e integración cultural. Más de un cuarto de siglo después de su llegada, aquel joven chino que apenas sabía unas palabras de español encontró en el fútbol una forma de expresar su pertenencia a Argentina sin perder sus raíces.

Categorías: Sociedad

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