Argentina profundiza su alineamiento con Estados Unidos y avanza en el reemplazo de Huawei
El gobierno de Javier Milei negocia con Washington un programa para retirar equipamiento chino de las redes estatales y crear un centro nacional de ciberseguridad. Estados Unidos aportaría hasta 13,9 millones de dólares, pero Argentina deberá afrontar la mayor parte de los costos de sustitución.
Según TN, el gobierno argentino avanza en un acuerdo con Estados Unidos para reemplazar progresivamente tecnología china instalada en las redes informáticas del Estado, en una decisión que profundiza su alineamiento estratégico con Washington.
Una investigación del periodista Ignacio Salerno revela que la Casa Rosada trabaja con la administración de Donald Trump en un programa de revisión de infraestructura digital que contempla retirar equipamiento de Huawei utilizado en el núcleo de las redes gubernamentales. La iniciativa coincide con una convocatoria del Departamento de Estado estadounidense que prevé aportar hasta 13.912.185 dólares durante un período de tres años. El documento norteamericano establece expresamente el objetivo de reducir la dependencia argentina de proveedores tecnológicos externos al hemisferio.
El proyecto contempla un relevamiento de las redes, centros de datos y sistemas informáticos del Gobierno nacional para identificar los equipos que Washington considera sensibles y definir cuáles deberán ser retirados, aislados o reemplazados. También prevé crear un Centro Nacional de Operaciones de Seguridad, destinado a supervisar permanentemente la infraestructura digital estatal, detectar amenazas y coordinar respuestas ante ataques informáticos. El organismo funcionaría dentro del Centro Nacional de Ciberseguridad, no de ARSAT. La cooperación estadounidense incluiría asistencia técnica, capacitación de especialistas argentinos y recomendaciones para modificar el marco normativo sobre protección e intercambio de información entre organismos públicos.
Un aspecto significativo del acuerdo es que Estados Unidos no financiaría la totalidad del reemplazo tecnológico.
De acuerdo con la documentación examinada por TN, Argentina deberá asumir principalmente la compra de nuevos equipos, programas informáticos y los gastos de funcionamiento del centro. Washington aportaría recursos para el diseño institucional y tecnológico, las evaluaciones de seguridad y la formación de personal, con una partida cercana a los cinco millones de dólares destinada a la arquitectura del sistema. En paralelo, ARSAT prepara una licitación internacional por 49 millones de dólares, financiada por el Banco Interamericano de Desarrollo, para modernizar parte de sus redes de fibra óptica y transmisión de datos, aunque se trata de un proceso separado del acuerdo de ciberseguridad. La iniciativa se inscribe en la competencia estratégica entre Estados Unidos y China por el control de infraestructuras tecnológicas críticas. El embajador estadounidense, Peter Lamelas, ha cuestionado reiteradamente la presencia de Huawei en Argentina y reclamado la contratación de proveedores que Washington considera confiables. La Embajada china rechazó esas acusaciones, cuestionó lo que describió como una mentalidad de Guerra Fría y advirtió contra la extensión de la rivalidad entre ambas potencias a terceros países. Para el gobierno de Milei, el programa representa un nuevo paso en su acercamiento político y tecnológico a Estados Unidos, mientras abre interrogantes sobre los costos de la transición, la autonomía digital argentina y las consecuencias para la cooperación con China.

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