El argentino ex CEO de la Bolsa de Hong Kong propone mirar las claves de la competitividad china
Nicolás Aguzín, ex CEO de la Bolsa de Hong Kong sostuvo que Argentina puede aprender de la velocidad de innovación y los ecosistemas productivos de China. También planteó movilizar hacia la inversión los más de 200.000 millones de dólares que los argentinos mantienen fuera del sistema financiero.
El economista propuso analizar algunos de los factores que explican la competitividad alcanzada por China para pensar una estrategia de desarrollo argentino. Durante el 62º Coloquio de IDEA, identificó cinco elementos: escala, disponibilidad de talento altamente calificado, intensa competencia interna, velocidad de aprendizaje y construcción de ecosistemas industriales. Si bien consideró que algunas ventajas de escala son difíciles de reproducir, sostuvo que Argentina tiene condiciones para avanzar en varios de esos terrenos, según informaron, entre otros, Agroempresario y Rosario Finanzas.
Aguzín destacó particularmente la “hipercompetencia” existente dentro del mercado chino, que obliga a las empresas a innovar, reducir costos y mejorar permanentemente sus productos. A ello sumó la capacidad para aprender con rapidez y la existencia de redes productivas donde fabricantes, proveedores, tecnología, infraestructura y recursos humanos especializados funcionan de manera integrada. Para el economista, Argentina dispone de talento, recursos naturales y una capacidad empresarial desarrollada en contextos de crisis, pero necesita condiciones que permitan convertir esas ventajas en empresas capaces de competir internacionalmente.
Otro eje de su planteo fue el ahorro argentino. Aguzín estimó que existen más de 200.000 millones de dólares fuera del sistema financiero, fundamentalmente dólares que no se transforman en crédito ni inversión productiva. Contrastó esa situación con China, donde los depósitos bancarios equivalen, según los datos que presentó, a alrededor del 250% del PBI, frente a menos del 20% en Argentina. Para revertir esa diferencia consideró indispensable reconstruir confianza mediante reglas previsibles y evitar que el desarrollo dependa solamente de decisiones gubernamentales: “No hay un gran país sin empresas que sean transformadoras y creativas”, afirmó.
La comparación con China llevó así a Aguzín a una conclusión que excede la atracción de capital extranjero. Argentina necesita también transformar su propio ahorro en inversión y construir ecosistemas productivos competitivos, aprovechando sus capacidades en alimentos, energía, minería y nuevos sectores como los centros de datos. En su enfoque, la experiencia china no constituye un modelo que pueda trasladarse mecánicamente, sino una referencia para observar cómo la competencia empresarial, la formación de cadenas industriales, la inversión y la velocidad de innovación pueden convertir determinadas ventajas iniciales en capacidad productiva.

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