Tang Yingxia, María Francesca Staiano, Wang Cuiwen, Gabriel Merino y otros especialistas debatieron la IA desde la perspectiva del Sur Global

28 septiembre, 2026

Un encuentro organizado por CLACSO y el Centro de Estudios Chinos de la UNLP analizó la inteligencia artificial como herramienta de desarrollo y los desafíos que plantea su gobernanza. Los participantes propusieron fortalecer capacidades tecnológicas propias en América Latina.

Especialistas de Argentina y China analizaron el impacto de la inteligencia artificial sobre el desarrollo, los derechos y la distribución mundial del poder tecnológico durante el conversatorio virtual La inteligencia artificial en el mapa del poder mundial. Perspectivas desde China sobre gobernanza, derechos y desarrollo. La actividad fue organizada por el Grupo de Trabajo China y el mapa del poder mundial de CLACSO y el Centro de Estudios Chinos (CeChino) del Instituto de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de La Plata, y contó con la participación de Tang Yingxia, de la Universidad de Nankai, y Wang Cuiwen, del Instituto de Tecnología de Beijing.

Uno de los ejes, informó ImpulsoBaires, fue la concepción de la IA como una tecnología que puede orientarse hacia el desarrollo humano, el bienestar y la reducción de las brechas tecnológicas. María Francesca Staiano, coordinadora del CeChino, abordó el concepto de AI for Good —“inteligencia artificial para el bien”— y planteó la posibilidad de considerar estas tecnologías como un bien público internacional cuyos beneficios puedan compartirse, particularmente con los países del Sur Global. Como ejemplo mencionó la cooperación entre China y Brasil para aplicar nuevas tecnologías a la agricultura familiar en regiones semiáridas.

El investigador Gabriel Merino, coordinador del grupo de trabajo de CLACSO, ubicó el desarrollo de la IA dentro de una transformación tecnológica y productiva de carácter estructural. Vinculó los avances chinos con su capacidad para escalar tecnologías, reducir costos y acelerar la innovación, pero destacó especialmente “el lugar central de la planificación estratégica” y la articulación entre sectores públicos, privados y mixtos. Para Merino, estas transformaciones pueden convertirse en instrumentos para impulsar el desarrollo productivo y mejorar las condiciones de vida, y no limitarse a una competencia por el liderazgo tecnológico.

El intercambio abordó también quién debe controlar la IA, cuánto poder de decisión debe permanecer en manos humanas y cómo evitar la concentración de las capacidades tecnológicas en unas pocas empresas o países. Los participantes plantearon que América Latina necesita fortalecer capacidades propias y explorar las posibilidades de los modelos abiertos y de la cooperación con China y otras economías emergentes. Staiano consideró necesario ampliar los ámbitos académicos donde la discusión sobre IA incorpore las perspectivas de América Latina, China y el Sur Global, incluyendo cuestiones como derechos humanos, desigualdad y brecha digital y los cambios que las nuevas tecnologías introducen en el mapa del poder mundial.

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