Pignanelli busca que el avance de los autos chinos se transforme en producción argentina
El secretario general de SMATA, Ricardo Pignanelli, planteó que la llegada de automotrices chinas no debería limitarse a la importación de vehículos. Su objetivo es atraer inversiones para fabricar en Argentina, aumentar las exportaciones y sostener el empleo industrial.
El secretario general del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA), Ricardo Pignanelli, quiere que el crecimiento de las marcas chinas en el mercado argentino dé un segundo paso: pasar de vender vehículos importados a producirlos en plantas instaladas en el país.
En una entrevista con Perfil, el dirigente explicó que viene manteniendo conversaciones orientadas a atraer inversiones de compañías de China, con el objetivo de ampliar la producción automotriz, generar exportaciones y preservar puestos de trabajo en un sector afectado por la caída del mercado interno.
El planteo de Pignanelli parte de una transformación que ya se observa en el mercado local: las marcas chinas están aumentando su presencia y disponen de una oferta cada vez más competitiva, especialmente en vehículos eléctricos e híbridos. Frente a ese proceso, la estrategia que propone el titular de SMATA no es impedir el ingreso de esos automóviles, sino conseguir que una parte de la producción se radique en Argentina. Para el sindicato, el desafío es convertir la expansión comercial china en inversiones capaces de utilizar la estructura industrial y la experiencia acumulada por el sector automotor argentino.
La propuesta está vinculada además con el perfil exportador que Pignanelli considera necesario para que una nueva planta resulte viable. El dirigente plantea proyectos capaces de colocar en el exterior una parte mayoritaria de su producción, de manera que la fabricación local no dependa exclusivamente de la demanda argentina. La ecuación buscada combina así capital y nuevas marcas chinas, capacidad industrial argentina y acceso a mercados externos, con una producción suficientemente grande como para sostener empleo y ampliar las exportaciones del complejo automotor. Perfil presenta esa búsqueda como una de las prioridades actuales del dirigente sindical. (Veinticuatro Horas)
La posición introduce un aspecto relevante en el debate abierto por el rápido desembarco de automóviles chinos en Argentina. Para Pignanelli, la cuestión no pasa solamente por cuántas unidades provenientes de China ingresarán al país, sino por qué parte de esa nueva relación puede transformarse en producción, trabajo y exportaciones argentinas. El objetivo que plantea SMATA es, por lo tanto, aprovechar la expansión internacional de la industria automotriz china para incorporar nuevos fabricantes al entramado productivo nacional, en lugar de consolidar una relación basada exclusivamente en la importación de vehículos terminados.

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