ONGs reunidas en China presentaron proyectos en diversos campos
El Plan de Acción de Asociación de la Sociedad Civil de Asia-Pacífico reúne 55 proyectos de cooperación y 20 actividades para los próximos dos años. Educación, salud, agricultura, tecnología, ambiente, cultura y formación juvenil articulan una red cada vez más amplia entre organizaciones chinas y sus contrapartes extranjeras.
La Conferencia de la Sociedad Civil de Asia-Pacífico, celebrada del 1 al 3 de septiembre en Jinan, provincia de Shandong, dejó una extensa agenda de trabajo para los próximos dos años. El Asia-Pacific Civil Society Partnership Action Plan reúne 55 proyectos de cooperación y 20 actividades, con iniciativas que van desde la modernización agrícola de Camboya hasta la asistencia educativa en Myanmar, la cooperación médica con Tailandia, la protección marina con Australia y programas de intercambio juvenil con Estados Unidos, Nueva Zelanda, Vietnam, Malasia, Corea del Sur y Rusia.
Las acciones muestran que la cooperación promovida por las organizaciones sociales chinas desborda ampliamente los encuentros protocolares. Incluye proyectos educativos y ambientales, formación profesional, asistencia ante emergencias, cooperación científica y tecnológica, intercambios empresariales, agricultura, medicina, cultura y programas destinados a formar jóvenes para participar en organismos internacionales. En varios casos intervienen conjuntamente ONG, fundaciones, universidades, escuelas, asociaciones profesionales y gobiernos locales.
Salud visual en Kenia
Fue presentada la iniciativa de cooperación entre el grupo oftalmológico chino He Eye Specialist Hospital (HESH/He Vision Group) y la organización comunitaria keniana Women, Youth and Children Development Organization (WYCDO) con el propósito de llevar servicios básicos de salud visual a comunidades rurales o empobrecidas de Kenia donde casi no hay oftalmólogos.
La iniciativa todavía se encuentra en una etapa piloto. Ambas organizaciones realizaron en Nairobi un foro con autoridades sanitarias, hospitales y organizaciones sociales para definir cómo adaptar el sistema a las condiciones locales.
El modelo combina tecnología, capacitación y emprendimiento social. Jóvenes de las propias comunidades recibirían equipos portátiles capaces de fotografiar la retina y efectuar controles oculares masivos; un programa de inteligencia artificial analizaría las imágenes para detectar indicios de glaucoma, retinopatía diabética y otras enfermedades. Los casos sospechosos serían derivados a especialistas, mientras que un centro de telemedicina conectado con médicos chinos permitiría realizar consultas remotas y continuar capacitando al personal keniano. Según la presentación, algunos equipos pueden hacer mediciones en menos de diez segundos, examinar a cientos de personas por día y funcionar sin conexión permanente a Internet.
No se plantea solamente entregar aparatos o realizar una campaña médica ocasional. HESH y WYCDO pretenden crear centros de salud visual administrados por jóvenes, con acompañamiento profesional y un modelo económico que les permita sostenerse y, al mismo tiempo, generar empleo local.
Es una adaptación para Kenia de la experiencia que HESH desarrolla desde hace años mediante Sight for Africa, los foros chino-africanos de salud ocular y programas de formación como el iniciado en Camerún en 2025. China aportaría tecnología y conocimiento médico, mientras la organización keniana seleccionaría y acompañaría a los jóvenes, vincularía los centros con las comunidades y contribuiría a que el servicio no dependa permanentemente de ayuda exterior.
Jóvenes chinos y estadounidenses en la tierra de Confucio
Uno de los primeros programas se desarrolló durante la propia conferencia. Entre el 2 y el 3 de septiembre, la China NGO Network for International Exchanges (CNIE), la Chinese Association for International Understanding, la Beijing NGO Network for International Exchanges, el Museo de Confucio y la Universidad Normal de Qufu organizaron “Seeking Wisdom in Confucius’ Hometown to Write a New Chapter of Friendship”.
La actividad llevó a jóvenes chinos y estadounidenses a la tierra natal de Confucio, en Shandong. No es la única iniciativa del Plan dirigida a mantener y ampliar los contactos sociales entre China y Estados Unidos. Del 1 al 7 de septiembre, la Beijing NGO Network realizó entre Shandong y Beijing el China-US Youth Connecting Journey, dentro del programa Future Makers International Youth Exchange Program.
La misma plataforma desarrollará entre 2026 y 2028 un programa de intercambio entre jóvenes de China y Nueva Zelanda. A esas iniciativas se suma una serie de actividades de colaboración juvenil China-Estados Unidos organizada por el comité Glorious Silk Road Embracing Shaanxi, vinculado al Weinan People-to-People Diplomacy and Cultural Exchange Center.
La formación juvenil ocupa, de hecho, una parte considerable de la agenda. Entre octubre y diciembre, la Beijing Youth Bridge Foundation realizará en Beijing, Shanghai y Changchun una serie de encuentros denominada Global Competence, que combinará diálogos entre jóvenes chinos y extranjeros con ejercicios de Modelo de Naciones Unidas.
Otro proyecto llevará esa formación directamente al terreno de la gobernanza internacional. La International Green Design Innovation Alliance of Youth y la Xi’an International Studies University implementarán en Corea del Sur el Young Talents of Global Governance and International Organization Training Program, destinado a preparar jóvenes para desempeñarse en asuntos de gobernanza global y organizaciones internacionales.
Ciencia, tecnología y negocios
El programa también incluye iniciativas directamente relacionadas con la cooperación económica. El 3 de septiembre, el Comité de Desarrollo Científico y Tecnológico de CNIE y el gobierno municipal de Xingtai organizaron el encuentro “Science, Technology, Economy and Trade Connect the World”, dedicado a la cooperación en ciencia, tecnología, economía y comercio en el marco de la Franja y la Ruta.
La propuesta coloca en un mismo espacio a organizaciones sociales, instituciones públicas y actores económicos. Esa combinación reaparece en otros proyectos. En Japón, por ejemplo, el comité Glorious Silk Road Embracing Shaanxi realizará una exposición de cooperación de la industria de tecnología agrícola, acompañada por actividades de intercambio cultural entre China y Japón.
En Tailandia, la Shaanxi International Medical Exchange Promotion Association organizará una reunión de negociación y vinculación para la cooperación médica entre Shaanxi y Tailandia. El objetivo no se limita al intercambio académico: la formulación del proyecto contempla expresamente negociación y matchmaking entre posibles socios.
También la medicina tradicional china tendrá un espacio económico y profesional. Entre el 16 y el 23 de octubre, la World Federation of Chinese Medicine Societies, la Singapore Chinese Physicians Association y la Indonesian Intercontinental Traditional Medicine Association realizarán el 23º Congreso Mundial de Medicina China, acompañado por actividades de intercambio empresarial en Indonesia y Sri Lanka.
Modernización agrícola en Camboya
La agricultura aparece entre los proyectos con una dimensión productiva más clara. El Shaanxi Han and Tang Cultural and Creative Research Institute realizará una Conferencia de Cooperación Global sobre Modernización Agrícola y Desarrollo de Alta Calidad de Camboya.
El proyecto vincula a una organización china con uno de los problemas centrales de numerosas economías asiáticas en desarrollo: cómo aumentar la productividad agrícola, incorporar tecnología y modernizar la producción sin desvincular ese proceso de las necesidades del desarrollo rural.
Camboya aparece también en el terreno cultural. Durante el segundo semestre de 2026, la China Foundation for Peace and Development organizará allí un China-Cambodia Bonding Cultural Exchange Event, incluido dentro del programa de conectividad entre los pueblos de la Ruta de la Seda.
La misma fundación realizará en octubre un China-Myanmar People-to-People Exchange Event en Myanmar, otro de los países que concentra varias iniciativas del Plan.
Educación en Myanmar
Entre las acciones con impacto social más directo figura el Myanmar Pauk-phaw Education Assistance Project, que la China Foundation for Rural Development desarrollará durante 2026.
A diferencia de los encuentros de intercambio o las conferencias, se trata de un programa explícitamente definido como asistencia educativa. Myanmar también participará, junto con Tailandia, del Asia-Pacific Green and Sustainable Development Youth Study Tour and Exchange Program, que la Chongqing Renewable Energy Society desarrollará entre 2026 y 2027.
En el área educativa aparecen modalidades muy diferentes. La International Green Design Innovation Alliance of Youth y la Xi’an Fan Yi University implementarán en Malasia un programa de pasantías para la enseñanza internacional del idioma chino.
En Rusia, la misma alianza y la escuela primaria y secundaria afiliada a Xi’an International Studies University desarrollarán proyectos de hermanamiento entre escuelas, destinados a establecer relaciones permanentes entre instituciones educativas chinas y rusas.
Capacidades locales para enfrentar emergencias
Indonesia será escenario de uno de los programas de carácter comunitario más concreto. Durante el segundo semestre de 2026, la Shenzhen Rescue Volunteers Federation y la China Merchants Foundation pondrán en marcha el 2026 Indonesia Community Emergency Response Partners Program.
La iniciativa apunta a desarrollar capacidades locales de respuesta frente a emergencias. El énfasis está puesto, por lo tanto, no solamente en brindar ayuda después de un desastre, sino en fortalecer organizaciones y comunidades capaces de actuar cuando éste se produce.
Indonesia recibirá además otras iniciativas. En marzo de 2027, Xi’an Fan Yi University realizará actividades de presentación, experimentación y enseñanza de artesanías vinculadas con el patrimonio cultural inmaterial. El país será también una de las sedes del Congreso Mundial de Medicina China.
Una red ambiental en Asia-Pacífico
El cambio climático y la protección ambiental constituyen otro bloque importante. En octubre, la China Association for NGO Cooperation organizará en Tailandia el encuentro “Regional NGO Climate Action and Youth Leadership: From Local Practices to Regional Coordination”.
La formulación sintetiza el propósito de la iniciativa: identificar experiencias desarrolladas localmente por organizaciones sociales y conectarlas a escala regional, incorporando además a jóvenes en esas redes.
La Chongqing Renewable Energy Society realizará, por su parte, viajes de estudio e intercambio sobre desarrollo verde y sostenible en Tailandia y Myanmar. En Malasia, la International Green Design Innovation Alliance of Youth y la Xianyang Tianwang School desarrollarán “Caring for the World’s Ecology Starts with Me: Malaysia Young Envoys of Environmental Protection”.
El Plan dirige también su atención hacia los pequeños Estados insulares del Pacífico, particularmente expuestos a los efectos del cambio climático. Organizaciones de Liaocheng realizarán un encuentro para intercambiar proyectos de voluntariado destinados a enfrentar el cambio climático conjuntamente con países insulares del Pacífico.
China y Australia limpiarán costas
La cooperación ambiental tendrá una expresión especialmente concreta en Australia. En diciembre, Friends of Green China Tianjin organizará “Blue Conservation Across Borders: China-Australia Civil Society Marine Conservation Forum”.
El programa combinará el debate entre organizaciones sociales de ambos países con una acción conjunta de limpieza de costas en Australia. El formato resume una característica presente en varias de las iniciativas: los encuentros y foros son acompañados por acciones de campo.
La agenda ambiental convive, además, con actividades deportivas. La International Green Design Innovation Alliance y la Asociación de Fútbol del condado de Zhidan organizarán en Vietnam un partido amistoso juvenil China-Vietnam, mientras que la Amity Foundation realizará en Jiangsu, el 24 y 25 de octubre, la séptima Amity Cup International Table Tennis Philanthropic Tournament.
La fotografía como intercambio internacional
La cultura ocupa otro capítulo importante. La China Eastern International Photography Art Association realizará en septiembre “Photography Connects the World: The First Anhui International Photography Season”.
La organización participará además, junto con la Beijing International Peace Culture Foundation, la Oficina Municipal de Cultura y Turismo de Weifang y la Shandong Youth Photographers Association, de una Exposición Mundial Juvenil de Arte Fotográfico en Beijing y Shandong con motivo del Día Internacional de la Paz de Naciones Unidas.
El Plan combina así proyectos culturales de formatos muy diferentes: fotografía, patrimonio inmaterial, intercambios asociados con Confucio, actividades juveniles y encuentros culturales bilaterales. En muchos casos, la actividad cultural funciona como punto de partida para construir vínculos institucionales de mayor duración.
Una agenda que va más allá de las ONG
Los proyectos y actividades muestran también la amplitud de actores movilizados. No participan solamente organizaciones identificadas convencionalmente como ONG. Aparecen fundaciones, universidades, asociaciones médicas y científicas, escuelas, organizaciones juveniles, asociaciones deportivas, instituciones culturales y gobiernos municipales.
En algunos programas la cooperación es estrictamente social; en otros se superpone con la cooperación económica. La reunión sobre ciencia, tecnología, economía y comercio de Xingtai, la modernización agrícola de Camboya, la cooperación médica con Tailandia y la exposición de tecnología agrícola en Japón son ejemplos claros.
El resultado es una red en la que un intercambio juvenil puede convivir con un proyecto agrícola; una conferencia médica con encuentros empresariales; un foro ambiental con la limpieza efectiva de una costa; y una universidad china puede desarrollar desde pasantías docentes en Malasia hasta programas de formación en gobernanza global en Corea del Sur.
Los 55 proyectos de cooperación y las 20 actividades convierten de ese modo al Asia-Pacific Civil Society Partnership Action Plan en una agenda de trabajo que se extenderá durante los próximos dos años. Su desarrollo permitirá medir sus resultados en terrenos muy concretos: cuántos jóvenes y estudiantes participan, qué capacidades educativas y comunitarias se crean, qué proyectos ambientales continúan después de los encuentros, qué vínculos productivos se establecen y cuáles de las negociaciones iniciadas se transforman finalmente en cooperación económica efectiva.

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