La “Gran Muralla Verde” de China consolida avances en la lucha contra la desertificación
El Programa de Bosques Protectores de las Tres Regiones del Norte, iniciado en 1978, logró reducir la expansión de las áreas desertificadas y ampliar la cobertura vegetal en extensas zonas del país. Especialistas destacan los resultados alcanzados, aunque señalan que su preservación requerirá políticas sostenidas durante las próximas décadas.
China continúa desarrollando la denominada “Gran Muralla Verde”, uno de los mayores programas de restauración ecológica del mundo, creado para contener el avance de los desiertos, reducir las tormentas de arena y proteger tierras agrícolas, zonas de pastoreo y poblaciones del norte del país. El proyecto combina la plantación de árboles y arbustos con técnicas como las cuadrículas de paja, utilizadas para estabilizar las dunas y favorecer el crecimiento de la vegetación.
Desde el año 2000, la superficie afectada por la desertificación en el norte de China disminuye en más de 1.000 kilómetros cuadrados anuales, mientras que la cobertura forestal en las regiones comprendidas por el programa pasó de alrededor del 5% en 1978 al 14% en 2022. La iniciativa, que movilizó a cientos de millones de trabajadores rurales a lo largo de varias generaciones, permitió recuperar suelos, proteger comunidades y mejorar las condiciones productivas en áreas históricamente afectadas por la sequía, el sobrepastoreo y la erosión.
El programa está previsto hasta 2050 y continúa incorporando nuevas tecnologías, sistemas de monitoreo y estrategias adaptadas a las condiciones ambientales de cada región. Científicos consultados advierten que la disponibilidad de agua, la supervivencia de las especies plantadas y la participación de las comunidades locales serán factores decisivos para conservar los resultados.

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