Xiangsheng: cuando la comedia china llegó al Río de la Plata

15 junio, 2026

Por Wang Shunhong, para DangDai. La ciudad de Buenos Aires fue anfitriona de una gira poco habitual: la celebración de los 30 años de Deyunshe, una de las compañías más reconocidas del xiangsheng (相声), género de comedia tradicional china que, hasta ahora, era prácticamente desconocido para el público local.

El show se presentó el 9 de junio en el Teatro Broadway de la avenida Corrientes, con Guo Degang y Yu Qian -dos referentes absolutos de esta disciplina- a la cabeza, acompañados por varios de sus discípulos. Más allá de la formidable convocatoria, la visita ha sido una buena excusa para conocer un poco más sobre de qué se trata el arte que vinieron a mostrar.

¿Qué es el xiangsheng?

Se podría describir como un “diálogo cómico”: una especie de stand-up a dos voces, donde dos comediantes se van pasando la posta con chistes, juegos de palabras, imitaciones y referencias culturales, todo con un timing muy preciso (algo así como un dúo de cómicos clásicos, pero con códigos absolutamente propios de China). Es un humor profundamente ligado al idioma mandarín -con sus tonos, dobles sentidos y modismos- lo que lo hace difícil de traducir, pero también muy interesante como ventana cultural. Tiene siglos de historia y combina entretenimiento popular con una fuerte carga de tradición.

Guo Degang, el hombre que trajo el género de vuelta a escena

Discípulo del maestro Hou Yaowen, Guo Degang es la figura clave de este resurgimiento. En un momento en que el género perdía terreno frente a otros formatos, lo sacó de los teatros chicos y lo llevó a estadios y giras internacionales. Deyunshe, la compañía que fundó, es hoy el principal motor de esa revitalización.

¿Por qué importa que haya llegado a Buenos Aires?

La gira mundial 2026 no es solo un festejo del 30 del xiangsheng: también es un intento de acercar este humor tan particular a públicos de otras culturas. Y Buenos Aires, una ciudad con una comunidad china cada vez más presente y con tradiciones migrantes de todo tipo, es un escenario interesante para esa apuesta.

¿Qué pasa cuando un humor que depende tanto del idioma viaja a otro continente?

Para la comunidad china que vive ultramar, es una manera de sentirse cerca de casa. Para el resto del público, es una oportunidad de asomarse a una forma de hacer reír completamente distinta, con otro ritmo, otra lógica y otros códigos.

Treinta años después de su fundación, el xiangsheng no solo sigue vivo: está de gira. Y en ese recorrido, también les abre la puerta a otros para escucharlo, interpretarlo y, de a poco, empezar a entenderlo. Claro, para eso… ¡hay que hablar chino! Pero confiamos en que las formas de acercarse al idioma serán cada vez más accesibles… Y por cierto, xiangsheng es un buen motivo para acercarse a la lengua.

Categorías: Cultura

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