Tenis de mesa: el otro lado del “deporte puente”
Por Claudio Javier Gonçalves (*). El tenis de mesa es el deporte puente por historia. El deporte es un instrumento de creación de vínculos entre países, aquellos que tienen relaciones diplomáticas para mantenerlos y aquellos que no las tienen para iniciarlas. Museos de Shanghái lo testifican.
Como todos sabemos, los presidentes estadounidense Richard Nixon y chino Mao Zedong construyeron su puente con este deporte nacional en la República Popular China.
En notas anteriores (ver Revista DangDai Nº 43, invierno de 2024) contamos qué ocurre con el tenis de mesa en Buenos Aires, particularmente con la comunidad china. Ahora vamos a recorrer los maravillosos Museos de Tenis de Mesa tanto Nacional como Internacional que están en la ciudad de Shanghái.

Las instalaciones son de primer nivel y fueron inauguradas en el año 2018, cuentan con más de 11.000 exhibiciones que narran la historia del tenis de mesa en China y en el mundo. Son museos muy grandes, bien detallados, con muy clara la información y de buen gusto.
Un gran edificio alberga por separado el Museo de la Historia Nacional de Tenis de Mesa en la República Popular China y, por otro lado, el Museo de la Historia Internacional de la que la República Popular China participó.
Se destaca, por su puesta, “La diplomacia del Ping Pong”, cuya historia describimos en la nota anterior y alude a las negociaciones EE.UU. China de 1972.
El Museo destaca el retorno de la República Popular China a la familia Olímpica, esto fue en el año 1979, con la estela del acuerdo Nixon-Mao, participando en los juegos de invierno de 1980.
En una de las secciones, llama mucho la atención el hecho que aparezcan jugadores destacados de muchos países, pero no de la Argentina, que recién con el jugador de origen chino Liu Song participa en Atenas 2004, y más le sorprendió al cronista aún que aparecen dos jugadores de la República Oriental del Uruguay, me refiero a Vittorio Zecchi (1989) y Carlos Taranto (1997).
El tenis de mesa no está asociado únicamente a Mao, ya que el expresidente de Estados Unidos de América Jimmy Carter, visitó el museo y simultáneamente con el presidente Xi Jinping firmaron sus autógrafos en unas raquetas gigantes, dejando testimonio de la visita.

El recorrido hace pensar cómo consiguieron raquetas, firmas y otras piezas que le dan un valor histórico fenomenal. No hay improvisación, se sigue una línea histórica en el tiempo sin apartarse.
Shanghái tiene también otro pequeño Museo deportivo que está en la célebre peatonal Nanjing Road, en la misma ciudad, pero esa es otra historia.
(*) Sinólogo y actual Secretario de Deportes de la Universidad del Salvador misma y presidente de la Asociación del Deporte Amateur Universitario – ADAU.

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