“El Destino Compartido ya empezó”
Por Gustavo Ng, desde Beijing.- Durante el “Quinto Foro sobre China y América Latina y el Caribe: Diálogo entre Civilizaciones”, llevado a cabo la semana pasada en Nanjing, se produjo un especial intercambio entre un funcionario de la Cancillería china y un asesor del presidente Alberto Fernández.
Alejandro Grimson y el director para América Latina del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Cai Wei, tramaron, cada uno desde su discurso, un entendimiento cuya potencia ofreció un indicio del nivel de comprensión mutua al que pueden llegar China y los países de nuestra región.
Grimson demostró que un “futuro compartido” está “lejos de ser una frase retórica”, tomando en cuenta que en “las últimas décadas hemos presenciado un incremento sustancial de la cooperación comercial, económica, productiva, científica y cultural.”
En este sentido, el asesor de la Casa Rosada indicó que “la construcción de un sistema de cooperación es a la vez la construcción de un sistema de conocimiento y reconocimiento.”
El proceso arranca de la realidad de que “somos diferentes. No sólo entre China y América Latina. También hay diversidad al interior de nuestras regiones y de nuestros países.”
Advirtió que las diferencias “pueden convertirse en un gran obstáculo” si “se acompañan de desconocimiento. El desconocimiento produce temor, desconfianza, distancia, prejuicio y estigmas.”
Sin embargo, “la diversidad no es en absoluto un problema. Más bien es una enorme riqueza humana”, a condición del respeto y el conocimiento mutuo.
Grimson explicó que conocer al otro, “sus historias, tradiciones, culturas es poder comprenderlo en su propio contexto. Es poder comprender los significados de sus palabras y sus acciones. Así, el reconocimiento es una condición de la comunicación entre los seres humanos y los pueblos.”
Por otro lado, indicó que el conocimiento también “puede ser un instrumento clave para el desarrollo integral” y dar lugar a una red que “que salva vida, que permite mejorar la vida social, el crecimiento económico, el acceso a la salud, la producción en todas las escalas”.
El consejero del presidente de Argentina afirmó que “la cooperación orientada al conocimiento mutuo es parte de un trabajo y una lucha contra la tendencia global al prejuicio y la intolerancia”. Tal cooperación orientada al desarrollo, dijo, “es un trabajo y una lucha para que el conocimiento beneficie a la humanidad toda.”
Por su parte, el vicecanciller Cai Wei dijo sin ambages que China junto con América Latina y el Caribe tienen el destino de “salvaguardar conjuntamente los valores comunes de la humanidad”.
Coincidió con Grimson que la relación no es nueva, mencionando el paralelo entre la red de transporte de la civilización inca y la dinastía Qin, “cuando los caminos imperiales fueron construidos desde la capital, Xianyang, hasta todos los condados a lo largo y ancho de su territorio”. También recordó ancestrales observatorios astronómicos en la provincia de Henan, y en Chichén Itzá, México, país unidos a China durante la Dinastía Ming, cuando “se transportaban productos chinos como seda, porcelana y té al continente americano, mientras se introdujeron los chiles, yucas, maíz, patatas y tomates, etc., lo que no solo enriqueció la dieta de los chinos, sino que promovió el crecimiento demográfico y el progreso económico”.
Del presente, Cai informó que unas 60 instituciones académicas y universidades en China han establecido Centros de Estudios para América Latina y el Caribe, más de 120 instituciones ofrecen especializaciones en el idioma español y casi 40 universidades abren carreras de la filología portuguesa.
En tanto, “hay 46 Institutos Confucio y seis Aulas Confucio independientes en 25 países de América Latina y el Caribe, y la enseñanza del idioma chino mandarín se ha incorporado a los sistemas educativos de Cuba”.
El diplomático dejó en claro que la salvaguardia es necesaria ante los ataques externos. Recordó que Simón Bolívar supo anticipar la necesidad de que los “pueblos latinoamericanos se autofortalecieran y resistieran a la Doctrina Monroe.
“Lamentablemente”, sostuvo, “dos siglos pasaron, cierto país sigue aún aferrándose a la noción errónea de la ‘superioridad racial’”, lo que “traducido en lo político, interviene en los asuntos internos de los países de América Latina y el Caribe y, en lo económico, los explota, cosecha una ronda tras la otra y exprime repetidamente”.
Ante ese escenario, Grimson instó a que “trabajemos en el crecimiento económico con inclusión social. Así, estaremos aportando a construir un mundo menos injusto, menos desigual. Un mundo para el cual lo más importante es el bienestar del ser humano. Sólo viejos prejuicios pueden impedirnos ver a la humanidad como una comunidad que tiene un futuro compartido.”
Discursos completos
Caio Wei, director para América Latina del Ministerio de Relaciones Exteriores de China:
¡Buenos días a todos!
Es mi gran placer participar en este V Diálogo entre las Civilizaciones de China y ALC en Nanjing, ciudad literaria mundial y una de las cuatro Capitales más antiguas de China. En primer lugar, en nombre de la Direccián General para América Latina y el Caribe de la Cancillería, me permitiera hacer llegar mis cálidas felicitaciones por la convocación de esta ronda de interlocución, y mi sincera gratitud a su anfitrión y co-organizadores el Gobierno Provincial Popular de Jiangsu, el Grupo Internacional de Comunicaciones de China (CIGC) y la Academia China de Ciencias Sociales por su calurosa invitación y esmerados preparativos, junto con mis cordiales saludos a las personalidades y amigos de diversos círculos que han venido al tanto del desarrollo de los lazos entre China y ALC.
El Viceministro Xie Feng acaba de citar en su mensaje una relevante aseveración del Presidente Xi Jinping “las civilizaciones se intercambian por su diversidad, se aprenden mutuamente con el intercambio, y se desarrollan por el aprendizaje entre sí”, y reiteró la disposición de China junto con ALC a salvaguardar conjuntamente los valores comunes de la humanidad y fraguar de mano la Comunidad de Futuro Compartido China-ALC. Finalizada recién la visita laboral a algunos países latinoamericanos y caribeños, y tocando la temática del intercambio, el aprendizaje mutuo y la coexistencia de las civilizaciones, me asiste la disposición de compartir mis criterios de persona sobre el entendimieto en torno al dialogo entre la civilización china y la latinoamericana y caribeña.
Son el intercambio, aprendizaje mutuo y la coexistencia entre las civilizaciones lo que permite que la civilización humana florezca con diversidad y que se comparta entre sí la belleza de ello. Recuerdo que el año pasado visité la exposición itinerante “La antigua civilización andina en el Perú” con motivo del 50o aniversario del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre China y el Perú. Al contemplar la red de transporte de la civilización inca que se extendía por todo el imperio andino, no pude menos pensar en la dinastía Qin de China, cuando los caminos imperiales fueron construidos desde la Capital, Xianyang, hasta todos los condados a lo largo y ancho de su territorio. Este año, se han emitido dos estampillas conmemorativas en ocasión del 50o aniversario de las relaciones diplomáticas entre China y México, sobre las cuales prensentan, respectivamente, el observatorio astronómico existente más antiguo preservado en China y esta localizado en la provincia de Henan, y los restos de la Pirámide Kukulkán en Chichén Itzá, México. De esta forma se entabló un diálogo milenario en el espacio de unos centímetros cuadrados. Las civilizaciones son igualitarias y no hay quien superior ni inferior. Cada una tiene su propia particularidad y singularidad, y merece ser respetada y apreciada.
Son el intercambio, aprendizaje mutuo y la coexistencia entre las civilizaciones lo que permite que la sociedad humana sea subsanada y obtenga un progreso conjunto. Ya en la Dinastía Ming, por la “Ruta Marítima de la Seda” por el Pacífico, se transportaban productos chinos como seda, porcelana y té al continente americano, mientras se introdujeron los chiles, yucas, maíz, patatas y tomates, etc. , lo que no solo enriqueció la dieta de los chinos, sino que promovió el crecimiento demográfico y el progreso económico. Hasta hoy dia, se celebra anualmente el Festival Internacional de Acapulco de Mexico, es La Nao de China. Sigue en pie una estatua de la “China Poblana”, en memoria de una muchacha anónima, quien impartió el tradicional arte de bordado chino y habilidades de corte a los lugareños.
Son el intercambio, aprendizaje mutuo y la coexistencia entre las civilizaciones lo que permite que los pueblos de los diversos países se conozcan, traben amistades y convivan en beneficio mutuo y armoniosamente entre sí. A raíz de su llegada al nuevo continente hace casi dos siglos, la colonia china se ha integrado de carne y hueso en la sociedad latinoamericana. Con sus aportes significativos al desarrollo local tanto económico como social, se ha granjeado el respeto y reconocimiento de los pueblos latinoamericanos. Sólo para dar unos ejemplos, en Guyana, cada 12 de enero se conmemora el día de la llegada de los chinos al país, los cuales se cuentan como uno de los seis principales grupos étnicos reconocidos. En Jamaica, siempre llama a los jamaiquinos chinos Sr Chin o Sra. Chin, y el museo historico chino-jamaicano se ha convertido en una estrella turistica mas visitada.
Ya esbozada la independencia de América Latina, el Libertador Simón Bolívar planteó prospectivamente la idea de “dos Américas”, la cual se convertiría en una poderosa arma ideológica para que los antecesores políticos y pueblos latinoamericanos se autofortalecieran y resistieran a la “Doctrina Monroe”. Lamentablemente, dos siglos pasaron, cierto país sigue aún aferrándose a la noción errónea de la “superioridad racial”. Traducido en lo político, interviene en los asuntos internos de los países de ALC y, en lo económico, los explota, cosecha una ronda tras la otra y exprime repetidamente, so pretexto de la “Doctrina Monroe”. En el plano internacional, no cesa de provocar una confrontación de bloques y crear conflictos con arbitrariedad. A ello tanto China como ALC han de estar muy alertos y rechazar resueltamente.
Señoras y señores, amigos todos,
Tanto China como los países latinoamericanos y caribeños comparten la condición de ser países en desarrollo y son socios de igualdad y beneficio mutuo, asociados en la cooperación integral y el desarrollo común en toda línea. China siempre ha tomado en consideración y desarrollado las relaciones con América Latina desde una perspectiva estratégica y a largo plazo. Conforme el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre China y Nicaragua, el “círculo de amigos” de China en América Latina y Caribe se ha ido expandiendo. A principios de este año, Nicaragua y Argentina se unieron sucesivamente a la Iniciativa de la Franja y la Ruta, hecho que hizo aumentar a 21 el número de países latinoamericanos y caribeños que participan en la construcción conjunta de alta calidad de “la Franja y la Ruta”. Hasta la fecha, al menos 13 países de América Latina y el Caribe han expresado su apoyo a la Iniciativa de Desarrollo Global y 11 han mostrado su respaldo o aprecio a la Iniciativa de Seguridad Global. Cabe decir que la construcción conjunta de alta calidad de la “Franja y la Ruta” y la promoción de la Iniciativa de Desarrollo Global y la Iniciativa de Seguridad Global entre China y ALC están inyectando un nuevo impulso al desarrollo respectivo y las relaciones sino-latinoamericanas y caribeñas.
Aunque China y ALC están separados por montañas y mares, los corazones de ambas civilizaciones están conectados y se inspiran mutuamente. Especialmente en los últimos años, la “fiebre” del chino mandarín en América Latina y la de español y portugués en China se han calentado simultáneamente. Cerca de 60 instituciones académicas y universidades en China han establecido Centros de Estudios para la región de ALC y los países regionales. Más de 120 instituciones ofrecen especializaciones en el idioma español y casi 40 universidades abren carreras de la filología portuguesa. Hay 46 Institutos Confucio y 6 Aulas Confucio independientes en 25 países de ALC, y la enseñanza del idioma chino mandarín se ha incorporado a los sistemas educativos de Cuba y otros países de ALC. Hace poco tiempo, Argentina fue invitado de honor del 12º Festival Internacional de Cine de Beijing. “THE BOND”, la actividad de proyección de los programas de cine y televisión de China se llevó a cabo con éxito, durante la cual 20 películas y obras de televisión chinas dobladas en español, portugués e inglés se presentaron en 15 plataformas principales de 10 países de ALC, incluidos Jamaica, El Salvador y Nicaragua, etc. También se llevó a cabo en Beijing el primer Foro de Literatura China-América Latina tanto en línea como en presencia.
Me gustaría compartir dos buenas noticias con ustedes: primero, el pasado 24 de junio, China fue admitida como país observador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), un think-tank de alto nivel en América Latina; Y el segundo, el centro de desarrollo China-Caribe fue inaugurado el 6 de julio. Esto nos proporciona plataformas nuevas e importantes para promover las relaciones entre China y ALC. ¡Espero sus apoyos y participaciones!
China y ALC deben seguir adhiriéndose a la visión de civilización que consiste en la igualdad, el aprendizaje mutuo, el diálogo, la inclusividad y persistir en practicar los valores comunes de la humanidad tales como la paz, el desarrollo, la equidad, la justicia, la democracia y la libertad. Es necesario profundizar el intercambio y el aprendizaje mutuo de la civilización y explorar conjuntamente el desarrollo y la cooperación, realizando así constantement los beneficios mutuos y ganancias compartidas. Vamos a trabajar conjuntamente para establecer una Comunidad de destino comun para China-ALC.
Para terminar, formulo votos por el pleno éxito del V Diálogo entre las Civilizaciones de China y ALC .
Muchas Gracias.
Alejandro Grimson, asesor del Presidente de la Nación, Alberto Fernández:
Buenos días.
Es un gran honor para mí haber sido invitado a hablar en este V Diálogo sobre las Civilizaciones de China y América Latina.
Es evidente que como países y regiones en proceso de desarrollo tanto la República Popular China como América Latina tenemos un futuro compartido. Lejos de ser una frase retórica, las últimas décadas hemos presenciado un incremento sustancial de la cooperación comercial, económica, productiva, científica y cultural.
El papel de la RPCh China en América Latina ha crecido rápidamente desde el año 2000 llevando a que la participación en el comercio pasara del 3% en ese momento al 25% en el año 2021. Actualmente China es el principal país con el que comercia América Latina. Crecieron significativamente tanto las importaciones como las exportaciones.
La inversión extranjera directa (IED) de China también juega un papel crucial en América Latina. Asimismo, el Banco de Desarrollo y el Banco de Exportación e Importación de China se encuentran entre los principales prestamistas de la región. Entre 2005 y 2020, juntos prestaron unos USD 137.000 millones a países latinoamericanos, enfocados fundamentalmente en proyectos de energía e infraestructura.
Ya veinte países latinoamericanos han adherido a la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China.
En los últimos diez años se ha estrechado la cooperación en ciencia, tecnología e innovación. Hay Planes de Acción Conjuntos muy ambiciosos para la cooperación en industria, ciencia y tecnología; agricultura; recursos humanos e intercambios académicos.
También ha crecido el diálogo en el plano cultural, las acciones conjuntas y el intercambio.
Esto vino acompañado de una estrecha relación diplomática. El presidente Xi Jinping ha visitado la región once veces desde que asumió el cargo en 2013. China ha firmado “acuerdos de asociaciones estratégicas integrales” (el tipo de acuerdo más alto que otorga a sus aliados diplomáticos), con varios países, entre ellos la República Argentina.
No sólo somos espectadores de esta transformación. Trabajamos en ella, para afianzar esos vínculos desde el lugar y la responsabilidad que tiene cada uno de nosotros. El compromiso ético con el bienestar de nuestra sociedad nos exige estar a la altura de los desafíos actuales.
Quiero enfatizar que existe una correlación entre cooperación económica y conocimiento mutuo. El conocimiento es una condición crucial para el fortalecimiento de todos los lazos que hemos logrado crear hasta ahora. Dos personas que no se conocen mutuamente pueden ayudar una a la otra de modo ocasional. Pero la construcción de un sistema de cooperación es a la vez la construcción de un sistema de conocimiento y reconocimiento.
Somos diferentes. No sólo entre China y América Latina. También hay diversidad al interior de nuestras regiones y de nuestros países. La diversidad no es en absoluto un problema. Más bien es una enorme riqueza humana. Pero puede convertirse en un gran obstáculo si la diferencia se acompaña de desconocimiento. El desconocimiento produce temor, desconfianza, distancia, prejuicio y estigmas.
Trabajamos con el objetivo de articular en la diversidad. Comprender que estamos construyendo un futuro compartido, basado en un respeto profundo por nuestros interlocutores y basado en el proceso siempre en curso del conocimiento mutuo.
El conocimiento es uno de los bienes más relevantes que la humanidad crea.
El conocimiento tiene al menos dos dimensiones. Por un lado, conocer a otro, sus historias, tradiciones, culturas es poder comprenderlo en su propio contexto. Es poder comprender los significados de sus palabras y sus acciones. Así, el reconocimiento es una condición de la comunicación entre los seres humanos y los pueblos.
Por otro lado, puede ser un instrumento clave para el desarrollo integral. Eventos como este V Diálogo, así como la intensa red de cooperación que crece entre China y América Latina, permiten dar y recibir conocimientos que salvan vidas, que permiten mejorar la vida social, el crecimiento económico, el acceso a la salud, la producción en todas las escalas y muchos otros temas de carácter estratégico.
Lamentablemente, vivimos en un contexto global en el cual la visión que prevalece es la del conocimiento como una mercancía. El conocimiento mercantilizado se orienta a la generación de ganancias privadas y sólo podrá generar bienestar a sectores sociales con capacidad económica. Eso puede suceder con la educación, la salud y con instrumentos que deberían permitir el desarrollo integral de nuestras sociedades.
Entonces, en primer lugar, la cooperación orientada al conocimiento mutuo es parte de un trabajo y una lucha contra la tendencia global al prejuicio y la intolerancia. Y en segundo lugar, la cooperación orientada al desarrollo es un trabajo y una lucha para que el conocimiento beneficie a la humanidad toda.
Quiero ser muy honesto con ustedes. En América Latina estamos en un largo debate acerca de conocernos a nosotros mismos. Porque conocer la enorme diversidad cultural de América Latina exige colocar las tradiciones europeas producto de la colonización que comenzó en el siglo XV y las migraciones posteriores en su justo lugar. Los lazos que nos unen con Europa no tienen que generar un pensamiento eurocéntrico.
Hasta hace poco tiempo, América Latina había naturalizado las versiones muy parciales de la historia mundial.
Versiones que desconocen no sólo la historia de China, sino la historia de Asia, del Pacífico y de las rutas de la seda.
América Latina es una región inmensa, con más de 650 millones de habitantes, con distintas realidades económicas y sociales, con múltiples tradiciones culturales.
Cada vez hay más hay políticos, economistas, intelectuales que van abriendo los ojos. Y han comprendido todas las implicancias de una visión auténticamente multilateral.
El mayor problema de América Latina es que es la región más desigual del planeta, con los peores indicadores en distribución del ingreso.
Al mismo tiempo, tiene tres grandes ventajas. Es una región de paz duradera, que resuelve los problemas a través de la negociación y el diálogo. Es una región que produce alimentos y energía. Para darles un ejemplo, aunque tiene alrededor del 8% de la población mundial, en 2020 América Latina y el Caribe generaron el 16% de la producción agropecuaria mundial.
En tercer lugar, América Latina es una región con enorme vocación de desarrollo, con gran producción intelectual sobre los dilemas y los modelos de desarrollo.
América Latina se propone avanzar en su propia integración regional. Dialoga en la CELAC (la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) y en otros ámbitos acerca de cómo avanzar en esta integración tanto en el plano económico, político y cultural.
Hace sólo dos semanas, en un seminario de la CELAC realizado en Buenos Aires se planteó un concepto clave que deseo traer hoy a este Foro. Se planteó allí el objetivo de construir confianza muta.
Y creo que es un aporte al Diálogo que tenemos hoy, un diálogo para construir confianza entre las civilizaciones de China y AL.
El conocimiento muto siempre es clave para construir confianza.
Y la confianza es el bien más preciado que podemos lograr porque hemos pasado de una etapa de intercambio a una etapa de cooperación y ya estamos transitando varias alianzas estratégicas.
Asumamos los desafíos que permitirán mayor bienestar a nuestras sociedades. Trabajemos en el crecimiento económico con inclusión social. Así, estaremos aportando a construir un mundo menos injusto, menos desigual. Un mundo para el cual lo más importante es el bienestar del ser humano. Sólo viejos prejuicios pueden impedirnos ver a la humanidad como una comunidad que tiene un futuro compartido.
Muchas gracias.

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