Medicina transcultural en el Hospital Italiano

11 julio, 2013

Durante sus prácticas, algo que intrigó a las obstetras del Hospital Italiano fue que muchas pacientes chinas deseaban dar a luz a sus hijos mediante cesárea. Luego comprenderían: los futuros padres no sólo querían la buena atención en esta tierra, sino también que la influencia de los días señalados por la suerte y el juego del calendario para poder hacer más felices y prósperas las vidas de sus hijos. Motivados por atender mejor esa y otras particularidades de la fluida interacción entre culturas, el Hospital puso en funcionamiento el PAMT, Programa de Medicina Transcultural, cuenta esta nota de Dang Dai.

 


Hospital Italiano: Programa de Asistencia Médica Transcultural

 

Por  Marcela Fernández Vidal

Durante sus prácticas, algo que intrigó a las obstetras del Hospital Italiano fue que muchas pacientes chinas deseaban dar a luz a sus hijos mediante cesárea. Luego comprenderían: los futuros padres no sólo querían la buena atención en esta tierra, sino también que la influencia de los días señalados por la suerte y el juego del calendario para poder hacer más felices y prósperas las vidas de sus hijos. Motivados por atender mejor esa y otras particularidades de la fluida interacción entre culturas, el Hospital puso en funcionamiento el PAMT, Programa de Medicina Transcultural.

Como señala un volante que sirve de orientación al profesional, las distancias idiomáticas con pacientes chinos (pero también de otras colectividades, incluso con Testigos de Jehová o gitanos) son sólo la punta del iceberg de un tema de comprensión: juegan también, y quizá más, lenguajes gestuales y posturales, valores religiosos y aun el concepto de qué es salud y qué enfermedad en cada cultura.

La directora del programa, doctora Andrea Venica, explicó a Dang Dai que el PMAT nació en 1999 por una idea de la doctora Mónica Santágata que surgió a partir de un conflicto con un paciente chino que evidenció las dificultades en la comunicación de un diagnóstico y tratamiento. Sin embargo, la experiencia se inscribe en un concepto más amplio: “medicina transcultural”, y ahí el Italiano es pionero. EE.UU., Inglaterra, Australia y Canadá son los más avanzados en este enfoque de la medicina. Según Venica, “en los años 60 se constituyó el modelo de la medicina transcultural que seguimos aquí y hace hincapié en la buena comunicación e de una comunidad minoritaria a una mayoritaria, aceptándolos, conociéndolos, viendo la forma de unir y evitar conflictos”.

Pilares básicos del enfoque son la “equidad horizontal”, que garantiza que todos tengan atención médica en forma igualitaria, y la “equidad transversal”, que busca asegurar la comprensión más amplia posible de la situación comunicativa.

Por lo tanto, además del personal médico que se forma en este enfoque de la medicina, un eje clave son los “facilitadores”, quienes conocen a fondo la idiosincrasia y el idioma de los pacientes que requieren de este servicio. Hoy, orientado a la comunidad china, Victoria Hsu y Claudia Shih ejercen el arte de ser puente entre pacientes y médicos.

“Me paro en el medio –dice Victoria- para que ninguno piense que estoy inclinada hacia una de las partes. Mi tarea no es sólo traducir un idioma, también hago acotaciones que refieren asuntos culturales como, por ejemplo, el hecho de que un paciente no mire a los ojos a un médico o malinterprete un chiste del médico que quiso ser cordial. Mi objetivo es acercar culturalmente y sensibilizar a las partes”.

La muestra más cabal del éxito es, como señala Venica, una buena adhesión al tratamiento producto de la comprensión del diagnóstico y de la calidad del vínculo paciente-medico. El resultado redundará en la salud del paciente.

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