El rol del Sur Global frente a la barbarie
El X Foro CELAC, acompañado por el I Foro CELAC-África, se ha celebrado en Bogotá los días 18 a 21 de marzo, y “ha representado un signo del despertar de los pueblos del Sur Global”, escribe Francesca Staiano.
En un texto para Opiniones IRI (Instituto de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de La Plata, donde funciona en el Centro de Estudios China que coordina la académica), su artículo repasa los últimos acontecimientos en Venezuela, Irán o Palestina y sostiene que el documento suscripto en la capital de Colombia “define las relaciones con América Latina y el Caribe como una ‘asociación estratégica integral del Sur Global’, con proyección política, cultural, tecnológica y geopolítica. Se presenta como ‘nueva etapa de cooperación bilateral y birregional’ para que la cooperación futura sea más estructurada, sostenible, orientada al desarrollo y articulada con las iniciativas globales promovidas por Beijing, que se basan en los cinco grandes programas de solidaridad, desarrollo, civilización, paz e intercambio entre pueblos. Estos son los valores, según Beijing, que China comparte con América Latina y que fundamentan sus bases de cooperación”,
Y agrega Staiano: “Como observó de manera controvertida Samuel Huntington, Occidente no llegó a dominar el mundo principalmente por la superioridad de sus valores, sino por la superioridad en la aplicación de la ‘violencia organizada’. Ese recordatorio es importante porque pone al descubierto las raíces históricas del orden internacional actual: jerarquía, coerción y elaboración desigual de las normas. Si ese orden ha de volverse más justo, los países del Sur Global no deben limitarse a buscar inclusión dentro de las estructuras existentes, deben actuar conjuntamente para transformarlas sobre la base de la igualdad soberana, el respeto mutuo y un multilateralismo centrado en el desarrollo”.
“La importancia de la X Cumbre de la CELAC en Colombia, reforzada por la celebración conjunta con el primer Foro de Alto Nivel CELAC-África, puede entenderse como una extensión global de Bandung en el siglo XXI: el esfuerzo de los países de regiones anteriormente colonizadas por construir cooperación entre sí, defender la paz, oponerse a la dominación y crear una voz propia en los asuntos mundiales”, concluye.

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