Donald Trump viajará a Beijing en mayo, en medio de tensiones comerciales y geopolíticas
El presidente estadounidense realizará una visita oficial a Beijing el 14 y 15 de mayo, donde mantendrá conversaciones con su par chino Xi Jinping, en un encuentro que había sido pospuesto por la escalada militar en Medio Oriente vinculada a Iran, y marcará el primer viaje de Trump a China desde el inicio de su segundo mandato.
La portavoz presidencial Karoline Leavitt confirmó que la cumbre tendrá lugar en la capital china tras varios cambios de agenda.
En un mensaje publicado en su red social Truth Social, Trump también adelantó que “Xi Jinping y su esposa, Peng Liyuan, podrían visitar Washington más adelante durante el año”.
La última reunión cara a cara entre ambos mandatarios ocurrió en octubre de 2025 durante la cumbre del foro Asia-Pacific Economic Cooperation (APEC) en Corea del Sur. En esa ocasión acordaron una tregua temporal en la guerra comercial, desencadenada por los aranceles globales impulsados por Trump a comienzos de ese año.
Entre las medidas pactadas figuraron la reducción parcial de aranceles estadounidenses a productos chinos, la suspensión temporal de controles chinos sobre exportaciones de tierras raras y compromisos de compra por parte de China de grandes volúmenes de soja estadounidense.
Se espera que la reunión sea seguida de cerca por grandes empresas internacionales y mercados financieros, ya que varios sectores estratégicos podrían verse afectados por eventuales acuerdos.
Entre los temas que podrían dominar las conversaciones aparecen el comercio de semiconductores y chips de inteligencia artificial, donde empresas como NVIDIA observan posibles cambios regulatorios; la disputa por minerales estratégicos y tierras raras, recursos dominados en gran parte por China, y el suministro de chips para automóviles eléctricos, cuya escasez preocupa a fabricantes como Volkswagen, General Motors y Ford Motor Company.
El sector agrícola estadounidense también sigue con atención la evolución del diálogo. Durante el pico del enfrentamiento comercial de 2025, China redirigió gran parte de sus compras de soja hacia Argentina, lo que golpeó las exportaciones de Estados Unidos.
Otro punto de interés es la industria aeronáutica. China suspendió en 2025 la recepción de aeronaves estadounidenses, pero ahora Boeing negocia un acuerdo que podría incluir hasta 500 aviones 737 MAX y 100 aeronaves de fuselaje ancho.
De concretarse, el anuncio podría realizarse durante la visita presidencial y representaría un intento de recuperar terreno en el mercado chino, donde el fabricante europeo Airbus ha ganado presencia en los últimos años.

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