Hacia una voz global: la alfabetización académica del Español como Lengua Extranjera en la Educación Superior
Por Xitong Jin (*), especial para DangDai. La alfabetización académica del Español como Lengua Extranjera en la Educación Superior puede ser una herramienta para construir una comunidad con un futuro compartido.
1. La dimensión estratégica: más allá del multilingüismo funcional.
En el escenario geopolítico contemporáneo, la capacidad de un país para comunicar sus avances científicos y sus propuestas culturales depende intrínsecamente de la calidad discursiva de sus expertos. En el marco de la actual estrategia nacional para amplificar la voz de China en el escenario global, la formación de especialistas de alto nivel, capaces de participar en los principales foros internacionales, se ha vuelto una prioridad ineludible. Sin embargo, para avanzar eficazmente en la construcción de una comunidad con un futuro compartido para la humanidad (Xi, 2021), no basta con un dominio lingüístico superficial.
Es imperativo que los futuros profesionales posean una conciencia retórica sofisticada que les permita articular discursos sólidos y persuasivos. El español académico no es solo una lengua extranjera, es una herramienta estratégica de “poder blando” (soft power). Sin una estructura discursiva que cumpla con los estándares internacionales de excelencia, la voz de China corre el riesgo de diluirse en la incomprensión o de perder fuerza frente a marcos retóricos más consolidados en Occidente. Por ello, la verdadera proyección internacional comienza en la alfabetización académica dentro de la universidad.
2. El español académico como vehículo de conocimiento disciplinar
El español académico actúa como el puente indispensable para la transmisión de los conocimientos disciplinares. En la educación superior, el estudiante no solo “aprende la lengua”, sino que construye significados disciplinares —literarios, culturales o económicos— a través de ella. Esta formación es vital porque el discurso académico no es un conjunto de reglas aisladas, sino una visión psico-socio-discursiva (Parodi, 2008) que vincula los procesos cognitivos del investigador con sus propósitos comunicativos.
Como sostiene Parodi (2008), ser lingüista en el siglo XXI implica dar respuesta a demandas sociales poderosas, entre ellas, la alfabetización académica en la educación superior. Esta no es una habilidad que se adquiera de forma espontánea; requiere una enseñanza explícita que permita al estudiante vislumbrar la modelización del saber. Desde esta perspectiva, la estructura retórica de los noveles en Español como Lengua Extranjera ha de evolucionar no hacia un mero molde formal, sino a una representación mental necesaria para la interacción dentro de una comunidad científica. Si este vínculo —el español académico— es deficiente, la capacidad del estudiante para autogestionar su propio conocimiento se fragmenta, impidiéndole co-construirse como un miembro activo y legítimo de la sociedad del conocimiento global.
3. El diagnóstico de la realidad: la alarma en las aulas.
A pesar de la relevancia estratégica mencionada, la realidad pedagógica actual presenta desafíos críticos. La calidad de los Trabajos de Fin de Grado (TFG) se ha convertido en un foco de supervisión educativa en China. Según la reciente Circular de la Comisión Municipal de Educación de Chongqing y la Oficina de Supervisión Educativa (CMEC, 2025) relativa a la inspección aleatoria del año académico 2024/2025, los resultados revelan una problemática alarmante.
El informe destaca que el 58,11% de los casos de incumplimiento se deben directamente a estructuras lógicas deficientes, marcos de tesis desorganizados y una asignación desproporcionada de contenidos entre los capítulos. Esta cifra no es simplemente una estadística administrativa; es una evidencia empírica de que nuestros estudiantes, aunque dominan el vocabulario y la gramática básica, carecen de las herramientas para organizar y comunicar el pensamiento complejo. Esta “desorganización estructural” y la “deficiencia en la construcción de una voz situada y persuasiva” actúan como una barrera que impide que el talento de los estudiantes se traduzca en una comunicación científica efectiva.
4. La respuesta científica: estructuras retóricas y sus características discursivas.
Ante este panorama, se adquiere una relevancia institucional inmediata. No se camina hacia la mejora en el uso experto de la lengua con simples correcciones gramaticales; se requiere una hoja de ruta cognitiva y discursiva. Se necesita un análisis detallado de la estructura retórica, basado en la identificación de movimientos (moves), pasos (steps), subpasos y en el manejo de los recursos que permitan al autor posicionarse en el conocimiento disciplinar y, en definitiva, crear su propia voz.
¿Por qué es significativo y transcendental este enfoque? Porque sistematizar los mecanismos retóricos desde los diferentes niveles de organización del texto dota al estudiante de la facultad para autogestionar su conocimiento y participar activamente en la construcción del conocimiento científico y disciplinar. Al comprender que un “resumen” una “introducción” o una “conclusión” no son meros espacios de escritura, sino secuencias de actos de habla con propósitos comunicativos específicos, el estudiante transforma un marco desestructurado en un discurso académico coherente. El análisis permite que el TFG deje de ser un requisito burocrático para convertirse en un ejercicio de excelencia académica que responda a las exigencias globales.
5. Conclusión: una plataforma para la soberanía discursiva.
En conclusión, el desarrollo de un inventario de calificación basado en estructuras retóricas y sus características discursivas especializadas no solo constituye una herramienta de evaluación técnica, sino una plataforma de estandarización discursiva. Al fortalecer la arquitectura macro y mesoestructural de las investigaciones de los universitarios, garantizamos que la futura voz de los expertos chinos sea clara y capaz de trascender fronteras.
La formación en español académico es, en última instancia, una apuesta por el futuro del intercambio científico. Al dotar a nuestros egresados de esta competencia, no solo cumplimos con las normativas locales de calidad, sino que contribuimos activamente al diálogo intercultural. Solo a través de una expresión sólida y profesional podremos proyectar una imagen fiel y potente de China, cumpliendo así con el compromiso de participar activamente en el desarrollo global del conocimiento.
(*) Xitong Jin es profesora de español de la Universidad de Estudios Internacionales de Sichuan, jxt@sisu.edu.cn
Notas
重庆市教育委员会 [Comisión Municipal de Educación de Chongqing, CMEC]. (2025). 关于2024/2025学年度全市本科毕业论文(设计)抽检情况的通报 [Circular relativa a los resultados de la inspección aleatoria de las tesis de grado (proyectos de diseño) de nivel licenciatura para el curso académico 2024/2025 en la municipalidad]. (渝教督办〔2026〕3号; Documento oficial de circulación interna).
Parodi, G. (2008). ¿Qué significa ser lingüista en el siglo XXI?: Reflexión teórica y metateórica. Revista signos, Vol. 41(no. 67), 135–154.
Xi, J. [习近平]. (1 de junio de 2021). 加强和改进国际传播工作 展示真实立体全面的中国 [Fortalecer y mejorar la labor de comunicación internacional para mostrar una China real, multidimensional e integral]. Agencia Xinhua [新华社].

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