Un filón para las autopartistas locales frente a la competencia global

11 febrero, 2026

Por Ricardo Beltramino. La baja de ventas, y la imposición de impuestos internos en China impulsan las exportaciones a mercados abiertos. La nueva oportunidad para las autopartistas argentinas puede ser EEUU.

China empieza a soltarle la mano a los subsidios para la fabricación de autos eléctricos. Y en Argentina vimos recientemente el desembarco de automóviles chinos, el que parece irrefrenable.

Las ventas de vehículos eléctricos en China, que representan el 50 % del total de automóviles vendidos en ese país, crecieron un modesto 1% en enero de 2026 principalmente debido al vencimiento de los subsidios en diciembre de 2025 y a la introducción de un nuevo impuesto de compra del 5 % a partir de enero de 2026 en lugar de la exención total anterior de la tasa del 10%. (1)

Las ventas de BYD, el fabricante de automóviles eléctricos más importante de China, cayeron un 30 % interanual, a poco más de 210.000 unidades.

Pero sus exportaciones han subido: BYD exportó 100.482 vehículos eléctricos en enero, un 51,47% más que en el mismo mes del año anterior, y Argentina se presenta como nuevo destino.

La nueva oportunidad para las autopartistas argentinas

Frente a esta realidad y al nuevo acuerdo celebrado entre los EE.UU. y Argentina, en donde los vehículos norteamericanos van a entrar con cupos y arancel preferencial (10.000 autos por año sin pagar el arancel del 35%) y en donde argentina acepta los estándares de seguridad en los automóviles y autopartes, resta saber si los EE.UU. o China van a ganar la competencia por el mercado argentino.

En el caso de la aceptación de los estándares de seguridad de automóviles y autopartes es algo que los EE.UU. ya han exigido a la Unión Europea en el Acuerdo celebrado con este bloque de países en agosto de 2025 con la eliminación de barreras para arancelarias europeas en materia de normas sobre automóviles.

Surge una nueva oportunidad para las empresas autopartistas argentinas que deberán adaptarse para poder integrarse a esta nueva realidad, y es más probable que puedan conseguir contrapartes estadounidenses mediante el uso de licencias, patentes y contratos de transferencia de tecnología e inversiones que de empresas chinas que no han demostrado hasta el momento vocación de acoplarse a la fabricación de autopartes en nuestro país, como si lo han hecho con Brasil.

Las empresas autopartistas argentinas deberán iniciar sin demora un proceso de adaptación de sus productos a la normativa técnica de los EE.UU. Federal Motor Vehicle Safety Standards (FMVSS), que especifican los requisitos de diseño, construcción, rendimiento y durabilidad de los vehículos a motor para poder ingresar a ese mercado y en tal sentido el INTI y la OAA podrían colaborar activamente en este proceso de adaptación.

Si bien esta adaptación implica un mayor costo puede servir para aumentar la competitividad (incluso interna ya que las terminales automotrices no tendrán más excusas para no comprar el producto nacional) y entrar al mayor mercado del mundo cosa que no pasa con China.

(Nota publicada originalmente en Pulso Internacional).

Categorías: Economía

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