La IA juega su futuro en la Fiesta de la Primavera

6 febrero, 2026

Los gigantes tecnológicos prueban sus modelos de Inteligencia Artificial en la mayor fiesta de consumo del planeta, el Año Nuevo Chino. Y lo hacen con el milenario hongbāo como pieza clave de una estrategia que combina tradición, marketing y datos. Hay miles de millones en juego.

Por Fernando Capotondo. Mientras China se prepara para celebrar otro Año Nuevo Lunar, conocido como Fiesta de la Primavera, con sus ya habituales récords de viajes y compras, la ancestral tradición de regalar sobres rojos con dinero, hongbāo, se ha convertido en el nuevo campo de batalla de los gigantes tecnológicos. Lo que está en juego no es menor, ya que se trata del control de una nueva forma de acceso al consumo digital, en un país que supera los 515 millones de usuarios de herramientas inteligentes. Para empresas como Tencent, Alibaba, Baidu y ByteDance, el hongbāo digital dejó de ser un simple ritual modernizado y pasó a funcionar como una puerta de entrada a un negocio que, solo en este próximo festejo, moverá cientos de miles de millones de yuanes a través de unos 50.000 millones de envíos, según las estimaciones más conservadoras.

En esta disputa, donde la buena fortuna que antes se invocaba a través de los ancestros hoy parece depender de algoritmos, el investigador de la Academia de Ciencias Sociales de Pekín, Wang Peng, advierte que la carrera tecnológica de 2026 no se juega solo en la mejora de los modelos de IA, sino en algo más ambicioso. El verdadero objetivo, plantea, es convertir esas herramientas en puertas de acceso a la vida digital cotidiana. “La pelea por convertirse en esa ‘súper-puerta’ es estratégica”, afirmó en declaraciones al diario Global Times, porque quien logre instalar el hábito de consultar primero a la Inteligencia Artificial se asegurará una posición privilegiada en la próxima etapa de internet.

“En este momento, explicó Wang, las grandes firmas tecnológicas trabajan en agentes de IA orientados al consumidor a partir de las ventajas de sus propios ecosistemas”. Allí aparecen las búsquedas de Baidu (el Google chino), la red social WeChat (similar al WhatsApp), los videos cortos de Douyin (TikTok) y el comercio electrónico de Alibaba, plataformas que ya concentran buena parte de la vida cotidiana y ahora aspiran a ocupar un lugar todavía más central.

En un país que supera los 1.400 millones de habitantes, la magnitud del negocio en disputa quedó expuesta con el récord logrado por Yuanbao, el chatbot de IA de Tencent, que escaló en un solo día al primer puesto de las aplicaciones gratuitas de Apple tras adelantarse en el lanzamiento de su campaña de hongbāo de Año Nuevo. La compañía anunció que distribuirá hasta 1.000 millones de yuanes, unos 144 millones de dólares, en sobres rojos digitales con premios que pueden alcanzar los 10.000 yuanes.

Según explicó el fundador de Tencent, Pony Ma Huateng, el objetivo fue recrear el impacto de la campaña de WeChat en 2015, cuando la plataforma repartió 500 millones de yuanes en sobres rojos durante la Gala del Año Nuevo. Aquella jugada terminó de consolidar a la empresa como uno de los actores centrales del entonces incipiente mercado de pagos móviles.

La competencia no se quedó atrás en un 2026 que muchos analistas ya describen como el año de las aplicaciones de Inteligencia Artificial. Ernie, el asistente de IA de Baidu, anunció que sus usuarios podrán compartir 500 millones de yuanes en sobres rojos. Qianwen, de Alibaba, distribuirá recompensas por cientos de millones de yuanes. Doubao, de ByteDance, lanzará funciones interactivas especiales durante la Gala de la Fiesta de la Primavera, uno de los eventos televisivos más vistos del planeta, con más de 800 millones de espectadores. La duda, coinciden los especialistas en marketing digital, es si estas campañas lograrán construir tráfico genuino y fidelización más allá del incentivo económico inmediato.

Mucho antes de convertirse en un gesto digital, el hongbāo fue un rito cargado de simbolismo. Su origen se remonta a la China imperial, cuando las familias ataban monedas con hilo rojo para proteger a los niños del espíritu maligno Sui durante el cambio de año. Con el tiempo, aquellas monedas dieron paso a los sobres de papel rojo, un color asociado a la prosperidad, la energía vital y la buena fortuna. Entregar un hongbāo nunca fue solo regalar dinero, sino transmitir bendiciones, respeto y continuidad familiar en una sociedad donde los vínculos pesan tanto como las palabras.

Aunque la Fiesta de la Primavera es su escenario más visible, el hongbāo no se limita al Año Nuevo. Aparece en bodas, nacimientos, cumpleaños, inauguraciones de negocios y visitas a los mayores, con reglas no escritas que sobreviven incluso en su versión digital. Montos pares, billetes nuevos, un rechazo simbólico antes de aceptar y la superstición intacta de evitar el número cuatro, asociado a la muerte. La irrupción de plataformas como WeChat y Alipay no borró esas normas, pero sí las reconfiguró. El sobre dejó de pasar de mano en mano y comenzó a circular por chats, grupos y campañas promocionales, hasta transformarse en una herramienta central del marketing digital y ahora también en la puerta de entrada a las nuevas plataformas de IA.

Nada de esto ocurre por azar. La Fiesta de la Primavera, que este año se celebra el 17 de febrero, activa la mayor migración humana del planeta. Las autoridades estiman que durante esta temporada alta se realizarán unos 9.500 millones de viajes interregionales, un récord absoluto impulsado por la combinación de reuniones familiares, turismo interno y vacaciones extendidas. Ocho de cada diez desplazamientos se harán en vehículos privados, mientras que el sistema ferroviario espera trasladar a 540 millones de pasajeros y el transporte aeronáutico a otros 95 millones, en un operativo logístico que se extenderá hasta mediados de marzo.

En paralelo, el gobierno chino lanzó una campaña especial para estimular el consumo durante los 9 días feriados, con descuentos, subsidios y promociones que abarcan desde gastronomía y turismo hasta electrodomésticos, entretenimiento y renovación del hogar. La apuesta es aprovechar la mayor concentración anual de viajes, pagos y reuniones para reactivar la demanda interna y aceitar un ecosistema de consumo cada vez más digitalizado, donde el sobre rojo, real o virtual, vuelve a funcionar como disparador económico.

Así, mientras cientos de millones de familias se reencuentran alrededor de una mesa, la vieja promesa de buena fortuna cambia de formato. El rojo sigue siendo el mismo, pero ahora la suerte viaja por la nube, se reparte en tiempo real y responde a una lógica que ya no se transmite de mano en mano, sino por plataformas digitales.

Categorías: Sociedad

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