Trump advierte al Reino Unido de no hacer negocios con China
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió al Reino Unido que sería “muy peligroso” para el país hacer negocios con China, después de que Londres y Beijing anunciaran medidas destinadas a reparar los lazos.
Después de años de relaciones tensas, China y el Reino Unido buscan desarrollar una asociación estratégica a largo plazo tras una reunión de alto riesgo entre el presidente chino Xi Jinping y el primer ministro británico Keir Starmer.
Durante una visita de Starmer a China, el primer viaje de un primer ministro británico en ocho años, se acordó que China reduciría a la mitad sus aranceles de importación sobre el whisky británico y se confirmó la exención de visado para los ciudadanos británicos que visiten China por menos de 30 días.
También se informó que la farmacéutica británica AstraZeneca invertirá 15 000 millones de dólares en China hasta 2030 para expandir la fabricación de medicamentos y la investigación y el desarrollo en el país.
CNBC evaluó que “el cambio diplomático del Reino Unido parece reflejar el de Canadá, que firmó un acuerdo comercial con China a principios de este mes tras una visita del Primer Ministro Mark Carney, mientras Ottawa parece diversificar sus socios comerciales y de inversión en medio de fricciones persistentes con Washington.”
Trump ha amenazado con imponer un arancel del 100% a los productos canadienses si Ottawa avanza con un acuerdo comercial con China, en un marcado cambio respecto de sus comentarios anteriores de que un acuerdo de ese tipo podría ser “algo bueno”.
Antes de su viaje a Pekín, Starmer dijo que Gran Bretaña no tendría que elegir entre Estados Unidos y China, explicando que el país puede seguir fortaleciendo los lazos económicos con Beijing sin enfadar a Trump ni dañar las relaciones con Estados Unidos.
Desde noviembre, Beijing ha recibido al presidente francés, Emmanuel Macron, al presidente surcoreano, Lee Jae Myung, al primer ministro finlandés, Petteri Orpo, al ministro de Finanzas alemán, Lars Klingbeil, y al Taoiseach irlandés, Micheal Martin, la primera visita de un líder irlandés en 14 años.
Mientras, The Trumpet advierte que “el ministro del Interior (del Reino Unido) en la sombra, Chris Philp, afirmó que Starmer había ido a “doblegarse al presidente Xi” y que estaba comprometiendo la “seguridad nacional a cambio de migajas económicas de la mesa china”.
El medio sostiene que antes del viaje, el gobierno dio luz verde a los planes para permitir que China construyera una nueva “superembajada” en Londres, a pesar de las revelaciones de que su ubicación y su sótano anormalmente grande podrían dar a los espías chinos la oportunidad de vigilar cables de datos sensibles cercanos.
Recuerda, asimismo, que “esto ocurre dos semanas después de que el primer ministro canadiense, Mark Carney, viajara a China para anunciar una ‘nueva asociación estratégica’”.

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