Ante la Cámara del Asia, Zou habló de inversiones productivas

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Pliauzer y Zou 

El embajador de China en Argentina, Zou Xiaoli, diferenció ayer los “programas de apoyo meramente financieros, que sólo sirven para una situación de emergencia”, de los créditos aplicados a “inversión, que es lo más importante”, ante una pregunta empresaria sobre cómo podría China ayudar a Argentina de cara a los problemas que se avisoran en el frente financiero externo por el creciente endeudamiento. Fue durante un almuerzo con que lo agasajó la Cámara del Asia en el Palacio Paz.

 

Zou estuvo acompañado de sus más importantes consejeros y por miembros del Instituto de Relaciones Exteriores del Pueblo Chino (CPIFA), de visita en Argentina y liderados por su presidente, Wu Hailong.

El embajador fue presentado por el presidente de la Cámara del Asia, Rallys Pliauzer, y por el vice Mario Turzi. El director ejecutivo, Marín Lo Cocco, condujo el acto y presentó a los participantes.

En su alocución, Pliauzer habló del “potencial difícilmente imaginable” de Argentina haciendo juego con el “creciente poder adquisitivo chino”, como campo de posibilidades de negocios bilaterales y complementarios, y Zou recordó que “más de la mitad de la carne vacuna, el pollo y el maní, así como 85% de la soja que exporta Argentina se dirigen al mercado chino”.

También habló de Cofco y de otras empresas de su país que están apostando fuerte al sector agropecuario local, al que definió como “supermercado global”.

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Pero, tras citar asimismo las inversiones en infraestructura y hablar del proyecto La Franja y La Ruta, también indicó que debe salirse del esquema de exportaciones con bajo valor y apuntó a “impulsar la cooperación agropecuaria y pesquera entre ambas partes en toda la cadena industrial con el propósito de elevar el valor agregado y la competitividad de los productos”, así como promover “más inversión en la ciencia, mejoría de semillas, prevención de plagas y procesamiento de productos del agro para incrementar el valor añadido”.

Finalmente aludió a la cooperación subregional y a cooperación en nuevas tecnologías, así como a coincidencias de Buenos Aires y Beijing en materia de políticas globales en el marco, por ejemplo, del Grupo de los 20.