Presentan el Boletín del CIMI, primer centro sinoargentino de ciencias sociales

Contribuciones

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Mallimaci y, detrás, Guo, el rector la SHU Luo Hongjie y Neiman, cuando presentaron el CIMI en abril. Foto de Leandro Teysseire

Este jueves 22 se presentará en Buenos Aires el primer Boletín del ente binacional que recientemente fundaron el CEIL/Conicet y el GyS/Shanghai University: el Centro de Investigación Mixto Internacional  Globalización y Sociedad. Será a las 14 horas en Saavedra 15, piso 4, Ciudad de Buenos Aires, y en la oportunidad Xia Tingting, de la SHU, hablará sobre la investigación en ciencias sociales en Shanghai. También estarán el director del CIMI por Argentina, Fortunato Mallimaci; el diplomático de la Embajada de China Yi Yuanqing; el director del CEIL/Conicet, Guillermo Neiman; las investigadoras Mariela Blanco e Irene Vasilachis, y el investigador Luis Donatello.

Mallimacci y Guo Changgan (director por la parte china) justamente escribieron en la última edición impresa de Dang Dai un artículo presentando al CIMI, que a continuacíon reproducimos.

-CONICET y Shanghai University crean el CIMI: Centro Investigación Mixto Internacional “Globalización y Sociedad”, radicado en el CEIL-CONICET y CGS-SHU.

Por una cooperación Sur-Sur

Por Fortunato Mallimaci y Guo Changgan

Para Revista Dang Dai

Durante décadas la cooperación científica fue desigual entre academias de investigadores de naciones centrales y periféricas. Nuestros países lo experimentaron directamente. La cooperación se transformó así en dominación y en reproducción de una ciencia colonizada. Buscamos un mundo más justo, que se desarrolle aquí y ahora para beneficio de todos y no sólo para un núcleo pequeño. Por tal motivo, la cooperación Sur-Sur en el plano académico es vital para relativizar los pensamientos únicos que refuerzan la imagen de la inevitabilidad que el crecimiento de unos es a costa del subdesarrollo y de la pobreza de otros. Esa cooperación debe permitir el desarrollo y la felicidad de los que cooperan.

Hoy vivimos un momento de profunda crisis internacional donde un modelo de globalización desigual y excluyente está finalizando y aparecen propuestas que van desde cerrar fronteras y acusar a los migrantes, hasta buscar globalizaciones inclusivas e igualitarias. Frente a los profundos cambios de la política internacional y en el escenario económico, una cooperación sur-sur debe posicionarse del lado de la paz y la estabilidad, comprometerse con la equidad y la justicia  y  trabajar por la paz mundial y  un  desarrollo global sin exclusión ni desigualdad.

Necesitamos también una nueva epistemología que nos permita comprender esta etapa de la globalización, que entienda las singularidades locales, sociales, étnicas, ecológicas, culturales y religiosas. Todas las personas tenemos derechos a una vida digna y a ser felices. Para ello debemos comprender  la existencia de múltiples modernidades, en las cuales diferentes actores viven la vida social con distintos imaginarios sociales, con diversas maneras de actuar en el escenario global. Y para eso, hay que tener en cuenta que las particularidades sociales tienen un rol central en un acuerdo entre instituciones académicas y científicas.

Pero este vínculo debe ser realizado entre pares. No es una tarea simple, pero tanto en China como en América Latina tenemos experiencias históricas que nos permiten planificar este tipo de iniciativas. Si, en la actualidad, el Sueño Chino no es la restauración de un Imperio como siglos atrás, sino la búsqueda de una vía de desarrollo en base a su propia tradición cultural, en un camino de paz y armonía distinto a la vía occidental, el Sueño Latinoamericano propone un diálogo plural y abierto orientado al desarrollo pacífico e inclusivo.

La histórica falta de entendimiento de nuestras tradiciones y costumbres, sumado a la escasez de una comunicación efectiva que hiciera posible el fortalecimiento de la sólida confianza entre nuestras naciones, se reflejaba en la fragilidad de las bases de cooperación a nivel económico y político. Pareciera que cualquier rumor puede desatar consecuencias graves; sin embargo, esto no pasa solamente entre China y Argentina, pues de igual manera se pueden observar dinámicas similares con muchos países Latinoamericanos.

Por eso insistimos en la necesidad de una comunicación más efectiva y favorable entre los dos grupos en ambos países. No obstante, debemos señalar que, lamentablemente, dicha comunicación y la cooperación académica Sino – Argentina no han alcanzado el nivel deseado en comparación con el de las relaciones comerciales e inversiones en las dos regiones.

En este contexto, el CEIL-CONICET y la Universidad de Shanghai profundizan su agenda de trabajo conjunta. Consideran como base fundamental para la cooperación el entendimiento sobre distintas culturas y modos de vida en ambos países. Para eso, desde hace unos años, construyen un equipo binacional de ciencias sociales que oficie de puente entre ambas regiones y permita realizar investigaciones de largo alcance.Entre sus principales objetivos se encuentran el estudio sobre la historia, cultura, religión, economía, política, así como la situación actual de los intercambios entre ambos países, con la finalidad de avanzar en la comunicación académica y en la comprensión pluralista del proceso de modernización en las distintas zonas del mundo.

Con el objetivo de cambiar la situación actual, tenemos que conocer y entender la diversidad cultural, aprender sus lógicas sociales y comprender sus características. Si partimos de esta base, podremos alcanzar un beneficio mutuo de manera pacífica.

CREACION DEL CIMI- CEIL/CONICET Y SHU “Globalización y Sociedad”

La creación del Centro Internacional Mixto de Investigación (CIMI) se constituye sobre la base del Convenio Marco firmado en 2015 entre CONICET y la Universidad de Shanghai y de las actividades de colaboración y cooperación científica ya desarrolladas entre el Centro de Estudios e Investigaciones Laborales (CEIL) perteneciente al CONICET y el Center for Global Studies (CGS) perteneciente a la Universidad de Shanghai (China), así como por el interés de ambas instituciones por el desarrollo de un conjunto de acciones que redundarán en beneficios mutuos. Dentro de esa cooperación se destaca la investigación en común sobre temas de interés de China y Argentina; el intercambio de becarios doctorales y posdoctorales, el desarrollo de actividades docentes por parte de investigadores del CEIL en la mencionada Universidad y viceversa y la participación en conferencias y jornadas nacionales e internacionales.

Entre las actividades realizadas hasta el momento se destaca la "Primera Semana de Estudios en Ciencias Sociales sobre Globalización en China- América Latina, con especial énfasis en temas culturales y religiosos", llevadas a cabo en la ciudad de Shanghai durante el mes de julio de 2015 con la dirección del Dr. Guo por SHU y el Dr. Mallimaci por el CEIL/CONICET; la conferencia "China - Argentina relations in a globalized world", a cargo del profesor Guo Changgang en el mes de mayo de 2014 en el CEIL de Argentina y la Conferencia “Argentina y la globalización”, del Dr. Fortunato Mallimaci, responsable del Programa “Sociedad, cultura y religión” del CEIL, durante el mes de noviembre de 2014 en la SHU. Mencionamos también la Conferencia “Las religiones y las culturas en América Latina”, a cargo del Dr. Mallimaci, durante el mes de noviembre de 2014 en SHU y la Conferencia “Democracia y capitalismo en la Argentina moderna”, a cargo del Dr. Mallimaci, dirigida a los miembros de la Academia China de Sociología, durante el mes de noviembre de 2014 en SHU. En el 2016, el profesor Guo visitó nuevamente el CEIL y dictó seminarios y talleres. Ese mismo año, en SHU se organizó un congreso internacional sobre los estudios de la Guerra Fría y un workshop sobre las ciencias sociales y los idiomas en SHU con la participación del Consulado Argentino en Shanghai.

Asimismo, nuestro intercambio se orienta a generar equipos de investigación. En ese sentido, impulsamos la estancia de docencia e investigación en el CGS/SHU por parte del Dr. Joaquín Algranti (Investigador Adjunto CONICET), Dr. Nicolás Damin (becario posdoctoral de CONICET en el CEIL) y las visitas del Dr. Zhang Kun y la doctoranda Xia Tingting de SHU al CEIL. Hasta el momento el CEIL/CONICET ha recibido tres becarios de SHU: Feng Li, Xudong Song, Wand Di y SHU dos becarios argentinos: Salvador Marinaro y Facundo Olmedo.

La presente propuesta de crear el Centro Internacional Mixto de Investigación –CIMI –CEIL/CONICET-SHU tiene como objetivo formalizar y fortalecer los propósitos del Convenio firmado por las partes en 2015 y 2017 y la colaboración existente entre CEIL y CGS, en torno a los siguientes temas entre otros : a) problemas culturales y religiosos, b) trabajo, relaciones laborales y sindicalismo c) relaciones económicas y políticas de nivel internacional, d) producción, alimentación y población en el medio rural.

a) Eje temático “Problemas culturales y religiosos”

Los procesos actuales de globalización deben también ser analizados desde la perspectiva de las modernidades múltiples que componen el sistema-mundo. Comprenderlas en Argentina, América Latina y China supone analizarlas en sus diversas dimensiones: la económica, la cultural, la religiosa, la militar, ecológica, etc. Esas globalizaciones afectan de diversos modos a los estados-nación, sus sociedades, memorias y mercados.  De manera creciente se viene haciendo mención a fenómenos y conceptos tales como choque de civilizaciones, multiculturalismos, sociedades homogéneas, heterogéneas, multiétnicas, pluriclasistas, etc. para dar cuenta de esos impactos pero también para comprender conceptualmente dichos procesos.

b) Eje temático “Trabajo, relaciones laborales y sindicalismo”

Desde los años 80 la organización del trabajo ha sufrido importantes transformaciones por la introducción de nuevas tecnologías, el perfeccionamiento de la formación de los trabajadores y una distribución de las tareas, tanto en el ámbito de la producción industrial como en los servicios y en el sector primario. En general ello  ha generado mayores niveles de productividad, al tiempo que menos mano de obra empleada. En este sentido, el rol de las empresas transnacionales ha sido fundamental para generalizar estas transformaciones del proceso de trabajo, incrementando la centralidad del rol del “management” y su retribución por el capital.

c) Eje temático “relaciones económicas y políticas de nivel internacional”

A lo largo de los últimos años el sistema internacional experimentó una serie de cambios que fueron dando lugar a un escenario global de carácter cada vez más multipolar. Argentina y China, más allá del vínculo bilateral,  sostienen una participación conjunta en foros y organismos internacionales vinculados a la gobernanza global y regional. Además de los organismos tradicionales como la ONU o, un poco más reciente, el Grupo de los 77+China, ambos países son parte del G-20, la OMC y, desde 2015, coinciden en el foro China-CELAC. China, además, es Estado observador en la OEA y desde 2008 contribuye al Banco Interamericano de Desarrollo

d) Eje temático “Producción, alimentación y población en el medio rural.

En las últimas décadas ha sido frecuente reconocer la existencia de un amplio proceso de reestructuración que estaría afectando a la agricultura a escala global, incluyendo algunos de sus parámetros clásicos asociados a la organización de la producción y del trabajo, su relación con otros sectores y su función general en la sociedad.  También, el orden alimentario de la segunda posguerra adquiere características multilaterales con la conformación de nuevos bloques regionales, la constitución de flujos comerciales específicos, el accionar de organismos internacionales y el rol de las empresas trasnacionales. Estas tendencias estarían reflejando cambios que exceden al sector y que pueden constituirse tanto en adaptaciones a las nuevas condiciones como procesos activos de renovación de las formas de producción y de la organización del trabajo en la agricultura y sus efectos sobre el medio rural en general. 

Esperamos que esta iniciativa favorezca una nueva cooperación sur-sur entre las academias de ciencias sociales de nuestros países. Su destino será tarea colectiva y dependerá de la continuidad de los esfuerzos alcanzados entre nuestros estados. Aportaremos nuestras experiencias para conocernos mejor y planificar el futuro con mejores herramientas.