El boom de la ciberliteratura

Cultura

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En China ya hay 14 millones de cibernautas que consumen literatura por tablets o, cada vez más, por sus celulares. Y hay 1,6 millones de libros publicados en ese formato; algunos son tan exitosos que se llevan al cine, al comic o a la telenovela. En 2017, ese mercado facturó el equivalente a 1.859 millones de dólares. Y el autor que más ganó dinero escribiendo así ha sido hasta ahora Tang Jia San Shao: 17 millones de dólares en un año, un récord difícil de superar. De todo esto habló en una conferencia magistral Sun Xintang en la Universidad de Congreso (ver nota central).

Sun, que dirige el área cultural del ente que coordina desde Chile a los institutos Confucio de toda América Latina, el CRICAL, dijo que el fenómeno comenzó con chinos que vivían en Estados Unidos, en especial en la Universidad de Buffalo, a principios de la década de 1990, y desarrollaron ese métido. Pero que en 1998 apareció el primer libro online por parte de Cai Zhijeng, un taiwanés. El libro se llamaría “El primer contacto íntimo” si se tradujera al español (no hay casi ningún libro de estos traducidos al español, excepto “Déjame en paz”, de Murong Xuecun, en España, recién en 2014). La obra de Cai hizo furor en China y “como otros novelas fue llevada al cine, a la tele, a historietas. Hay más de 1.000 obras que lograron eso”, dijo Sun.

Para el catedrático, traductor del chino mandarín al español y profesor además en la BLCU (Beijing Language and Culture University), estas obras cobraron tanto furor que “hasta trabajadores migrantes del campo a la ciudad, que trabajan en promedio diez horas, cuando van a las noches a sus dormitorios leen cada día un capítulo antes de dormir y esperan ansiosos el otro al día siguiente, son muy populares”. De hecho, explicó, las editoriales que vieron el negocio en seguida exigieron un mínimo de producción diaria a los ciberescritores, que en muchos casos no tiene formación de escritores sino de diversas profesiones u oficios. Ahora las editoriales y plataformas de internet hasta crearon sistemas de pagos online o por suscripción. “Facturan millones de dólares”, dijo.

“Es que se trata de un fenómeno literario pero también comercial”, dijo Sun. Un premio Nóbel como Mo Yan gana un millón de dólares, o Liu Cixin, que ganó el premio Hugo de Ciencia Ficción por su novela “El problema de los tres cuerpos”, gana también “mucho menos que quienes lograron más éxito en la ciberliteratura. Y las empresas que editan esos textos online también, obviamente. “Diario de la muerte” o “Prisión sin fronteras” han sido otros de los títulos best sellers.

Respecto de la calidad “el escritor Mo Yan ha reconocido que es un fenómeno que no puede ignorarse y Mai Jia (autor de la novela “El Don”) dijo que 99% es ‘basura’. Hay polémica”, reconoció Sun, pero “no puede desconocerse este verdadero fenómeno cultural y comercial que vive la literatura en China y que en sus temáticas abarca la vida actual china, historias románticas, policiales, de artes marciales, etc.”, afirmó el catedrático.